El Instituto Aragonés de la Mujer (IAM) reforzará sus servicios para ofrecer una mayor y mejor atención a las víctimas de violencia machista. Entre otras cuestiones, ampliará la cobertura del servicio telefónico a través de otros medios telemáticos o incorporando el sistema “S Visual” para facilitar su acceso a mujeres con discapacidad auditiva, y pondrá en marcha la guardia psicológica para prestar atención inmediata cuando sea necesaria, además de incrementar los recursos habitacionales.
Así lo ha anunciado el presidente de Aragón, Jorge Azcón, durante el acto institucional del Ejecutivo autonómico para conmemorar el 8M, en el que se han plantado en el mismo edificio Pignatelli ocho proclamas firmadas en papel biodegradable, que representan la lucha de cada generación por sus derechos. En ese manifiesto se han recogido ocho compromisos, como fomentar la participación y el empleo femenino, trabajar en la lucha contra la violencia machista, favorecer la conciliación familiar y educar en valores de respeto.
En el acto, al que han acudido todos los consejeros -salvo la responsable de Bienestar Social, de visita oficial en Teruel- y numerosos directores generales, Azcón ha remarcado el compromiso del Ejecutivo para que la sociedad “evolucione y progrese en igualdad”, y acabe con las brechas que todavía persisten en cuanto a salarios, “roles perpetuados” o la violencia machista. “El único camino para acabar con la violencia es el compromiso de toda la sociedad con el respeto y la igualdad”, ha expuesto.
No en vano, el presidente aragonés ha enumerado algunos datos que evidencian que “aún queda camino por andar” para conseguir esa igualdad, como una brecha salarial de 5.520 euros anuales en favor de los hombres o de 6.087 euros en las pensiones, así como que el 79,1% de los contratos parciales sean ocupados por mujeres. “Son ellas las que siguen acaparando las jornadas y contratos parciales cuando consiguen acceder al mercado de trabajo, y no porque sea su voluntad, sino por necesidad. La dificultad para conciliar empuja a más mujeres a salir del mercado laboral para dedicarse al cuidado de menores o personas dependientes”, ha afirmado.
Por ello, Azcón quiere centrar las políticas de su Ejecutivo en acabar con esa brecha laboral, facilitar la conciliación familiar e impulsar el trabajo de la mujer también en el mundo rural, donde “la actividad emprendedora es fundamental para asentar población”. “No podemos fallar en la lucha contra la desigualdad. Este 8 de marzo y todos los días de los próximos años vamos a seguir poniendo el acento y nuestro trabajo en las mujeres y en conseguir que sigan siendo parte fundamental del desarrollo de Aragón”, ha añadido.
OCHO COMPROMISOS PLANTADOS EN EL PIGNATELLI
El homenaje del Ejecutivo aragonés a las mujeres ha consistido en la lectura de un manifiesto por parte de ocho mujeres, impreso en papel biodegradable con semillas en su interior, que, una vez crezcan, simbolizarán la lucha de cada generación de mujeres por sus derechos. Entre otras, las encargadas de leer y plantar estos compromisos han sido la bióloga María Victoria Arruga, la atleta Isabel Macías, la ilustradora Blasina Rocher, la arquitecta y refugiada ucraniana Anna Orlova o la consejera de Presidencia, Tomasa Hernández.
La directora del IAM, María Antoñanzas, ha iniciado el acto leyendo el artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que garantiza que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”, lo que, reseña, ha permitido “avanzar en la consecución de derechos civiles, políticos, económicos, civiles, sociales y culturales”. “Es imprescindible respetar, proteger y cumplir los derechos humanos. No es sólo labor de instituciones y organizaciones, sino también de los individuos. Todos podemos y debemos aportar lo que esté en nuestra mano”, ha resaltado.