“Soldadito marinero” o “El hijo de la Inés”, melodías clásicas del rock español que rara vez suenan como banda sonora en un bar, son precisamente las protagonistas de la Rekonkista, un local en la Calle de la Reconquista, 16, donde el rock se mantiene vivo y sigue siendo la esencia del negocio.
Un viaje que no ha sido camino de rosas, para José Luis, quien tomó el relevo de su exjefe y amigo Diego apenas un mes y medio antes de que comenzara la pandemia. Aquellos primeros meses estuvieron llenos de altibajos y un inicio un tanto agridulce, protagonizaron el principio de esta nueva era del actual gerente de la Rekonkista que, aunque desde 2014 estaba vinculado al negocio, en 2020 se convirtió en el dueño.
Detrás del nombre de un local siempre se esconde una historia, y en este caso no tiene tanto que ver con la calle en la que se ubica, como podría pensarse. “El bar inicialmente se llamaba Conquista, pero cuando Diego tomó las riendas decidió reconquistarlo a su manera y bautizarlo como Rekonkista”, detalla Prieto a Aragón Digital.
EL ROCK ES LA ESENCIA
Quien entre al local se encontrará con un ambiente en el que el rock es la seña. Las melodías de Marea, Fito y Fitipaldis o La Fuga de Antaño acompañan cada tarde y noche a los clientes del local, porque el rock de ayer y de hoy es el motor de este. “Es algo que tiene que perdurar, porque siempre hay a gente que le gusta este estilo de música”, afirma el propietario, que decidió embarcarse en esta aventura por el amor que siente hacia este género musical desde pequeño.
Con una propuesta sencilla — cervezas y algún que otro cóctel —, la Rekonkista ha consolidado una clientela fiel que se ha ido haciendo a lo largo de los años. “Al final tienes otra familia”, asegura el dueño, quien destaca que “muchos de ellos vienen tres o cuatro veces a la semana”.
Y como todo bar con alma, también guarda historias en sus paredes. Para José Luis, los aniversarios del local son su recuerdo preferido. “Se juntaba todo el mundo, poníamos música en la calle y la llenábamos de gente”.
PLANES DE FUTURO
Al ser una persona con ambición y pasión por su negocio, José Luis siempre aspira a más y asegura que su sueño, si algún día puede permitírselo, es abrir otro bar similar fuera del centro de la ciudad, para que la gente no tenga que irse muy lejos para disfrutar de la “buena música”.

