Una docena de empresas aragonesas miran al tren para llevar mercancía desde Miranda de Ebro a Rotterdam

La compañía burgalesa Trainmile Intermodal está trabajando en una nueva solución de transporte ferroviario “puerta a puerta” que conectará Miranda de Ebro con Rotterdam de forma directa
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photo_camera En cada tren podrían ir 40 unidades intermodales, ya sean contenedores o cajas móviles, en las dos direcciones, con 1.500 toneladas en territorio nacional

Una docena de empresas aragonesas se han interesado por una nueva propuesta logística que les podría conectar con el corazón de Europa. La compañía burgalesa Trainmile Intermodal está trabajando en una nueva solución de transporte ferroviario “puerta a puerta” que conectará Miranda de Ebro con Rotterdam de forma directa, a través del paso fronterizo de Irún, lo que abre la puerta al traslado de productos por todo el continente.

Así lo ha explicado este jueves la gerente de Trainmile Intermodal, Tamara López, a un grupo de empresarios de la logística aragonesa, agrupados en el clúster ALIA, para exponer las ventajas del transporte intermodal de mercancías. Con esta oferta “puerta a puerta”, los productos saldrían de las empresas y llegarían en camión a Miranda de Ebro, donde se subirían al tren hasta Rotterdam y, de allí, volverían al camión u otra conexión ferroviaria hasta su destino.

Para la operadora, contar con un nodo logístico “tan importante” como Zaragoza supondría dar un paso adelante en su oferta de conexión, que se podría poner en funcionamiento a finales de 2024 o comienzos del 2025. “El cargador busca una solución logística desde su fábrica hasta una dirección en Holanda o más allá, y nosotros organizamos esta propuesta. Tenemos opciones hasta de China. Nosotros creemos en el transporte multimodal”, ha expuesto López.

En cada tren podrían ir 40 unidades intermodales, ya sean contenedores o cajas móviles, en las dos direcciones, con 1.500 toneladas en territorio nacional, que se amplían hasta 1.800 cuando se crucen las fronteras. “Si hacemos demasiadas paradas, perdemos competitividad en precio, eficiencia y horas de tránsito. Son líneas directas. Viendo las demandas, es posible crear otras conexiones adicionales”, ha explicado.