La logística aragonesa, en alerta por los ataques terroristas de los hutíes en el mar Rojo

Los costes del transporte ya se han duplicado o incluso triplicado con respecto a noviembre
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La globalización que se ha extendido en prácticamente todas las áreas de la vida actual hace que cualquier incertidumbre que se genere en algún punto del planeta pueda tambalear otro extremo de la Tierra, aunque se encuentre a 6.300 kilómetros de distancia. Esta es la distancia que separa a Aragón del mar Rojo, un lugar clave para la logística mundial que está amenazado por los ataques de los hutíes, un grupo rebelde aliado de Hamás, y que está poniendo en alerta a un sector clave para la economía aragonesa.

Los efectos son claros e inmediatos, porque la alternativa al mar Rojo para conectar Asia con el Mediterráneo no es, ni mucho menos, ágil: dar la vuelta a todo África hasta Gibraltar, lo que amplía los viajes hasta en dos semanas, con el coste económico que conlleva y la menor disponibilidad de equipos. “No hay más alternativa que bordear África. ¿Sostenible en el tiempo? Claro, con los condicionantes de que aumentan 15 o 20 días el tiempo de tránsito y los costes de combustible de 9.000 kilómetros más y de personal o mantenimiento. No habrá más remedio”, ha avisado el gerente del Clúster de Logística ALIA, Ángel Gil.

En este momento, estos costes ya se han duplicado o incluso triplicado con respecto a noviembre, y, aunque Aragón podría estar en disposición de capear el temporal durante unos meses, la amenaza de que esta crisis perdure durante todo 2024 hace temblar al sector. “Al tener aquí tal cantidad de infraestructura logística, nos permite tener un acopio de contenedores vacíos y afrontarlo de manera solvente. Este primer impacto lo vamos a soportar mejor, pero como se prolongue, esa ventaja disminuirá”, ha señalado Gil, que incluso ve sectores como la alfalfa que podrían ser “inviables” con esos costes de transporte.

Tras la pandemia, la logística ya vivió en marzo de 2021 un terremoto de dimensiones planetarias con el bloqueo del canal de Suez por el buque Ever Given, que no dejó de ser un “tema puntual” de apenas una semana, muy distinto a la situación actual, y que desestabilizó durante meses el tráfico mundial. “Cualquier alteración tiene unos efectos multiplicadores importantísimos. Ahora es imposible saber si van a ser seis días, seis semanas, seis meses o seis años. Es muy difícil tener un interlocutor válido con grupos terroristas para que las navieras vuelvan a usar esas rutas”, ha expuesto el gerente del clúster ALIA.

COMITÉ DE CRISIS PARA ACOMPAÑAR A LAS EMPRESAS ARAGONESAS

Para abordar esta crisis, desde ALIA han puesto en marcha un Comité de Crisis para acompañar a las empresas asociadas en la búsqueda de soluciones y trasladar la máxima información de la que se disponga en cada momento. “Estamos recopilando información, concentrarla y transmitirla a los socios del clúster que quieran participar. Queremos tener información actualizada al último minuto”, ha explicado Gil.

En este sentido, y aunque haya mensajes que inviten a las empresas a plantear provisiones de stock, el gerente de ALIA apuesta por mantener la calma y confiar en los proveedores de confianza. “Hay que ir actuando en cada momento con la información que tenemos, para facilitar la toma de decisiones de las empresas. No podemos dar una solución genérica, porque cada sector tiene sus necesidades particulares”, ha añadido Gil.