El 15 de enero de 2025, tras mucha expectación entre los zaragozanos, el renovado servicio de bicicletas públicas Bizi Zaragoza entró en funcionamiento con gran expectativa ciudadana. Desde las primeras horas ya se notó la acogida. Y es que, en apenas 12 horas, se contabilizaron más de 1.000 usos y miles de usuarios registrados en el sistema.
La puesta en marcha fue el resultado de meses de preparación, que incluyeron la instalación de puntos de anclaje en la ciudad, la renovación completa de la flota con bicicletas eléctricas de pedaleo asistido y una mayor presencia en la vía pública. A lo largo del año 2025, Bizi Zaragoza superó con creces las proyecciones iniciales de uso y afiliación.
Prueba de ello han sido sus más de 6,5 millones de viajes registrados durante el año, las 307.689 personas inscritas en las distintas modalidades de abono o los 48.020 abonos anuales, que contaron con un precio promocional reducido el primer año para facilitar la adhesión de la ciudadanía. De hecho, la media mensual supera los dos millones de kilómetros recorridos en bicicleta, consolidando al servicio como una alternativa de movilidad activa.
- DESPLIEGUE DE BIZI ZARAGOZA
- IMPACTO: DE LAS BUENAS VALORACIONES A LAS QUEJAS POR LAS RUEDAS
- MIRADA AL FUTURO
DESPLIEGUE DE BIZI ZARAGOZA
Uno de los grandes hitos de este primer año ha sido la expansión del servicio a todos los barrios de la ciudad. Este comenzó a estar operativo en enero con más de 100 estaciones y alrededor de 1.100 bicicletas.
Sin embargo, a mediados de año se aceleró la ampliación y, finalmente, se alcanzaron 2.500 bicicletas eléctricas repartidas en 276 estaciones en toda la ciudad, incluyendo barrios periféricos como Torrero, Valdefierro, Miralbueno o Parque Venecia, en el mes de julio.
Con esta expansión, Bizi Zaragoza dejó de ser un servicio limitado al núcleo urbano para convertirse en una red de movilidad disponible para todas las zonas de la capital aragonesa, favoreciendo la accesibilidad y la cohesión urbana.
IMPACTO: DE LAS BUENAS VALORACIONES A LAS QUEJAS POR LAS RUEDAS
El nuevo Bizi se traduce no solo en cifras de uso sino en cambios tangibles en la movilidad urbana. Su uso se ha convertido en una alternativa real al transporte motorizado en trayectos cotidianos, especialmente en franjas de entrada y salida al trabajo o estudios. El servicio ha sido valorado además por muchos como una opción más ágil y flexible frente al autobús o tranvía en ciertos desplazamientos.
Ahora bien, no todo ha sido perfecto. A pesar de los éxitos, uno de los temas más destacados por usuarios y asociaciones ha sido el desgaste prematuro de las ruedas de las bicicletas eléctricas. Algunos abonados han reportado en este sentido accidentes y caídas, especialmente en días de lluvia, "debido a la falta de dibujo en los neumáticos y menor adherencia".
Para corregir buena parte de estos problemas o incidencias, los talleres de la empresa Serveo, adjudicataria de este servicio, reparan cada semana unas 400 Bizi Zaragoza. La electrónica y las ruedas son en la mayoría de los casos las averías más frecuentes.
MIRADA AL FUTURO
Con el apoyo de la aplicación oficial BiziZGZ, los usuarios pueden no solo consultar el estado de estaciones en tiempo real, sino también reportar incidencias y gestionar su experiencia de uso digitalmente, mejorando la interacción entre la ciudadanía y el servicio.
El reto para 2026 y años siguientes será consolidar este modelo de movilidad sostenible, perfeccionar el mantenimiento de la flota y seguir fomentando su uso como herramienta diaria de transporte, ocio y ejercicio en Zaragoza.




