El servicio municipal de bicicleta pública Bizi Zaragoza, que gestiona la empresa Serveo, ha iniciado una prueba interna con ruedas hinchables en un total de 49 bicicletas del sistema. Se trata de un test de carácter estrictamente logístico cuyo objetivo es garantizar que el servicio pueda mantenerse siempre operativo ante una eventual y puntual falta de stock de ruedas macizas.
En los últimos meses algunos ciudadanos habían manifestado su malestar sobre la seguridad y el rendimiento de las ruedas macizas suministradas por Tannus España. Sin embargo, desde el Ayuntamiento de Zaragoza subrayan que esta prueba no guarda relación alguna con esas informaciones ni con una posible sustitución de las ruedas macizas, que continúan siendo las habituales en Bizi Zaragoza.
La iniciativa consiste en testar durante varias semanas ruedas con cámara o hinchables en un número muy limitado de bicicletas, tan solo 49 de las 2.500 disponibles en toda la ciudad, para evaluar su comportamiento y, sobre todo, su viabilidad como solución temporal en caso de que, en algún momento, pudiera producirse un problema de suministro. Esta situación podría darse debido al elevado volumen de ciudades y servicios que gestiona la multinacional de neumáticos, algo que el consistorio quiere prever con antelación.
Fuentes municipales insisten en que se trata de una prueba interna y preventiva, pensada únicamente como un plan de contingencia. Serveo, como empresa adjudicataria, mantiene la obligación de prestar el servicio en las condiciones establecidas, y las ruedas macizas siguen siendo la referencia principal del sistema.
Con esta actuación, la empresa busca anticiparse a posibles incidencias logísticas y asegurar que Bizi Zaragoza continúe funcionando con normalidad en cualquier circunstancia, sin que ello suponga cambios estructurales en el modelo actual del servicio.

