Dos años del "tormentón" que rebautizó el Barranco de la Muerte

El proyecto final del Barranco de la Muerte del barrio de Parque Venecia, incrementará el nivel de seguridad frente a los episodios excepcionales de tormentas.

Una tromba de agua y granizo colapsó la capital aragonesa el 6 de julio de 2023, dejando vehículos flotando, personas atrapadas y un gran susto en el conocido como "Barranco de la Muerte" de Parque Venecia. Dos años después, Zaragoza se blinda ante este tipo de fenómenos con diques, estanques de emergencia y sensores de alerta.

La capital aragonesa no olvida la tarde en la que una violenta tormenta descargó sobre la ciudad más de 30 litros por metro cuadrado en forma de lluvia y granizo en cuestión de minutos , dejando tras de sí un escenario desolador. Los servicios de emergencia colapsaron con 400 llamadas en un reducido arco temporal. 

En barrios como Parque Venecia, las calles se convirtieron en ríos y el agua arrastró todo a su paso, desde contenedores hasta vehículos, muchos de ellos con personas dentro. Las imágenes de aquella tarde, con coches flotando y vecinos pidiendo auxilio desde las ventanas, dieron la vuelta al país y dejaron una cifra oficial de 2,6 millones de euros en daños materiales, la mayor parte de los destrozos se produjeron en el CEIP María Zambrano donde no sucedió una desgracia peor porque los escolares se encontraban de vacaciones.

El colegio quedó inservible y desató la movilización de las familias que expresaban "intranquilidad". “No podemos llevar a nuestras criaturas a un colegio que está en el cauce de un río”, denunciaban en aquel momento desde el AMPA.

EL BARRANCO DE LA MUERTE, EPICENTRO DEL PÁNICO

Uno de los puntos más críticos fue el ya tristemente célebre Barranco de la Muerte, una peligrosa rambla urbana en episodios de lluvias intensas que atraviesa Parque Venecia. Ese 6 de julio, el barranco volvió a desbordarse con fuerza, convirtiéndose en una trampa de agua y barro. Al menos diez personas tuvieron que ser rescatadas por los Bomberos de Zaragoza tras quedar atrapadas en sus coches, varios de ellos literalmente arrastrados por la corriente hasta chocar entre sí o volcar.

La peor parte la sufrió una mujer que fue alcanzada por la fuerza del agua y quedó inconsciente. Fue reanimada por los servicios de emergencia y pasó semanas ingresada en la UCI, con un largo proceso de rehabilitación posterior. Los vecinos, que llevaban años alertando del riesgo que supone ese canal sin una infraestructura adecuada, rebautizaron la zona como el Barranco de la Muerte, símbolo del "abandono" que denuncian sufrir desde que se construyó el barrio.

 

DECLARACIÓN DE ZONA CATASTRÓFICA 

Además de Parque Venecia, los barrios de Valdespartera, Torrero, la Paz, Rosales del Canal o Cuarte vieron como el agua anegó bajos, garajes, trasteros, avenidas... La magnitud de los daños llevó al Ayuntamiento a solicitar días después la declaración de Zaragoza y Cuarte como zonas catastróficas, lo que abrió la puerta a ayudas extraordinarias para particulares y empresas afectadas. En la actualidad, el Consistorio denuncia que sigue sin recibir los 871.546 euros aprobados por el Gobierno central como ayudas de “zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil”.

Además, los vecinos de Parque Venecia exigieron medidas urgentes para canalizar el barranco y evitar que episodios como el de julio de 2023 vuelvan a repetirse. Dos años después, las obras del canal perimetral de alivio en el Barranco de la Muerte encaran su recta final.

RECTA FINAL EN LAS OBRAS DEL BARRANCO

El Ayuntamiento de Zaragoza ultima ya la primera fase del gran plan hidráulico para evitar que se repita una catástrofe similar. A finales de este mes de julio concluirán las obras del canal perimetral de alivio construido en el entorno del barranco de la Muerte, justo detrás del CEIP María Zambrano y del cuartel de la Policía Local en Parque Venecia.

Este canal tiene dos metros de profundidad, 24 metros de ancho y más de 300 metros de longitud, y permitirá desviar el agua hacia la Z-30 sin afectar al colegio, las viviendas cercanas ni los equipamientos públicos. La inversión municipal ha sido de más de un millón de euros.

Además de esta infraestructura, el consistorio ya trabaja en la segunda fase del plan, que incluirá tres diques de contención y un tanque de tormentas junto al Cementerio de Torrero. Estas obras, previstas para 2026, serán posibles gracias a un convenio de 1,5 millones de euros con el Gobierno de Aragón. A más largo plazo, antes de 2027, se prevé una tercera fase con más diques y la construcción de una gran tubería de alta capacidad que transportará el agua desde el final del canal hasta 1,2 kilómetros fuera del barrio.

Estas actuaciones se sumarán a un sistema de sensores y alertas en 28 barrancos de Zaragoza, apoyado por una inversión tecnológica de Amazon Web Services (AWS), con la que se busca hacer de la capital aragonesa una ciudad más inteligente, segura y preparada ante fenómenos meteorológicos extremos.