Las restricciones de agua continúan en tres pueblos del Bajo Aragón pero Valmuel y Puigmoreno se recuperan
Las localidades de Torrevelilla, Valdealgorfa y La Codoñera, en el Bajo Aragón, no disponen de agua potable en su red. Los municipios, que beben del pantano de Calanda, han registrado en los últimos análisis un nivel ligeramente superior al permitido de trihalometanos -100 microgramos por litro-. El pasado lunes se había notificado la misma problemática en Valmuel y Puigmoreno, pedanías de Alcañiz, pero ayer martes quedó solventado.
Este compuesto, el trihalometanos, que aparece en el agua potable como un resultado de la interacción del cloro con materia orgánica natural, es el mismo que ha perturbado la normalidad desde hace tres meses a los municipios del Bajo Martín que beben del pantano de Cueva Foradada.
Eso sí, desde la Mancomunidad de suministro de agua del Guadalope-Mezquín, advierten que la situación no es para nada alarmante y que se espera dejar atrás en cuestión de horas. Descartan del mismo modo que vaya a ocurrir lo mismo que en las aguas del río Martín.
VALMUEL Y PUIGMORENO SE RECUPERAN
El presidente de la Mancomunidad, Jesús Gan, ha informado a este diario que la última muestra ya arroja resultados favorables en Valmuel y Puigmoreno y ha asegurado que debería ser igual en las otras tres localidades afectadas próximamente. “Estamos tranquilos porque la depuradora trabaja bien y la situación no es alarmante", ha sostenido Gan.
"Estamos rozando la normalidad y esto ha sido algo que siempre ha ocurrido aunque nos hayamos olvidado”, ha añadido el responsable de la Mancomunidad quien además ha detallado que los pueblos afectados en el Bajo Aragón están dando registros muy ligeramente superiores a los 100 microgramos por litro que marca como límite el departamento de Sanidad.
En la misma línea que Gan se ha pronunciado el presidente de la comarca del Bajo Aragón, José Miguel Celma, quien ha transmitido a Aragón Digital una “total tranquilidad”. Celma ha aseverado que la coyuntura es puntual y también que “nada tiene que ver” con lo sufrido por los pueblos que beben de Cueva Foradada.
“El agua está muy tratada. Sin ir más lejos, desde Calanda a Torrecilla, el agua se trata al menos cuatro veces”, ha sentenciado Celma, también regidor de la localidad de Torrecilla de Alcañiz. “Entiendo la preocupación. Para un Ayuntamiento quedarse sin agua es el peor problema al que se puede enfrentar”, ha sostenido el mandatario comarcal.
LAS ALARMAS SALTARON ESTE LUNES
El pasado lunes el Ayuntamiento de Alcañiz notificaba que la empresa concesionaria que presta el suministro de agua en Valmuel y Puigmoreno había registrado hasta dos muestras que daban positivo en trihalometanos, obligando a declarar como no apta para el consumo humano el agua.
Tal y como informan desde la Mancomunidad de aguas del Mezquín-Guadalope, horas después se añadieron Torrevelilla, Valdealgorfa y La Codoñera. “Nos hemos preguntado porque en unos pueblos sí y en otros no. Los ramales más distantes de la potabilizadora tienen más riesgo de terminar con el cloro y hace falta volver a tratar el agua”, ha matizado Gan. En este caso, dentro de la Mancomunidad, Calanda; Alcañiz, Belmonte de San José; Castelserás y Torrecilla no han notificado parámetros superiores a 100 hasta el momento.
CUEVA FORADADA SIGUE ARRASTRANDO EL PROBLEMA
El rompecabezas viene ya dándose para varios municipios del Bajo Martín y Andorra-Sierra de Arcos desde septiembre después de registrar niveles excesivos de trihalometanos en las aguas procedentes del pantano de Cueva Foradada en Oliete. La turbidez ha sido notable desde entonces después de la sequía de inicios de verano, bruscamente revertida por las tormentas de principios de septiembre primero y por la DANA de octubre después.
Desde entonces, la Mancomunidad del Bajo Martín y el Instituto Aragonés del Agua vienen buscando soluciones pero todavía no se ha dado con la tecla. Y es que según los últimos análisis cuatro localidades (Albalate del Arzobispo, Urrea de Gaén, Samper de Calanda y La Puebla de Híjar) siguen sin tener agua apta en el grifo. Allí la situación es diferente ya que se detectó un problema en la toma flotante del pantano. En las últimas semanas también se han limpiado los filtros de la potabilizadora.
Por su parte, el gerente del Instituto Aragonés del Agua, Luis Estaún, ya fue preguntado por esta cuestión en la Comisión de Medio Ambiente hace dos semanas y aseguró que esperaba que la coyuntura se solventase “en la próxima semana”. Lo ratificó en los últimos días en una entrevista concedida a Aragón Digital dónde explicó las particularidades del caso de Cueva Foradada así como la necesidad de invertir en mejoras en la red de suministro en Aragón así como en tecnología.
Ante la falta de análisis favorables en los cuatro pueblos todavía afectados, este lunes se dio una nueva reunión de urgencia en Híjar en busca de nuevas soluciones. Estaún concretaba que se está tratando el agua con peróxido de oxígeno y que se ha aumentado su dosis