La comarca turolense del Bajo Martín sigue acumulando cuatro localidades (Albalate del Arzobispo, Urrea de Gaén, Samper de Calanda y La Puebla de Híjar) sin agua potable por los problemas de turbidez detectados en el pantano de Cueva Foradada, aguas arriba del río Martín, desde hace ya tres meses.
Con este motivo, el Instituto Aragonés del Agua (IAA), el Salud y la Mancomunidad del Bajo Martín se han reunido este lunes en Híjar en busca de nuevas medidas correctoras. El gerente del IAA, Luis Estaún, adelantó hace unos días en la Comisión de Medio Ambiente que “eran positivos” y la coyuntura podría haberse concluido en los últimos días de noviembre. Lo ratificó en la entrevista también concedida a este diario.
Ahora, tras los últimos análisis, las muestras recogen resultados negativos en hasta cuatro municipios pero según Estaún, se ha podido identificar la alta presencia de materia orgánica en el agua tratada. “La reacción de la materia orgánica con el cloro produce trihalometanos. El agua no sale turbia de la planta pero la materia orgánica disuelta no la conseguimos reducir”, ha puntualizado el responsable del IAA.
Estaún ha concretado que se está tratando el agua con peróxido de oxígeno y que se ha aumentado su dosis. La intención es también tomar medidas en los sistemas de cloración municipal y hacer una medición continua. “Estamos afinando el sistema y perfeccionándolo. Procuramos que las medidas sean efectivas ya”, ha señalado Estaún que también ha añadido que dentro de una semana se va a poner en marcha un sistema de oxidación diferente que “igual es más eficaz”.
Tras el encuentro entre los implicados, desde el Gobierno de Aragón también se ha subrayado que los filtros de la potabilizadora, donde ya se actuó, están trabajando correctamente. Además, se actuará en la toma de captación, rota desde la borrasca Gloria, para que el sistema sea “más robusto”.
Por su parte, la directora de Sanidad en Teruel, Cuca Navarrete, ha lamentado la incertidumbre y la confusión que está generando esta problemática entre los vecinos. “Depende de diferentes variables pero quiero decir que estamos muy cerca de los parámetros para que el agua sea apta. Es una horquilla muy estrecha”, ha destacado Navarrete.


