Los forenses descartan un trastorno psíquico grave en el autor del tiroteo en Torrero

El acusado descerrajó hasta siete disparos contra un padre y su hijo en el barrio Torrero durante el verano de 2023, por lo que se enfrenta a 27 años de cárcel por doble intento de asesinato
El acusado del tiroteo en el barrio de Torrero que casi acaba con la vida de un padre y su hijo en 2023. Foto: P.A.
photo_camera El acusado del tiroteo en el barrio de Torrero que casi acaba con la vida de un padre y su hijo en 2023. Foto: P.A.

Casi una decena de médicos forenses en calidad de peritos han desfilado este jueves por la Audiencia Provincial de Zaragoza con motivo del juicio contra el autor del doble intento de asesinato a un padre y su hijo en el barrio de Torrero durante el verano de 2023. El acusado, alias el Paletas, disparó a bocajarro desde un coche a el Chiqui y a su familia cuando estaban descargando la compra del coche. Los múltiples informes psiquiátricos realizados al procesado, para quien la acusación particular interesa hasta 27 años de cárcel, han revelado que no sufre de ningún trastorno psíquico o enfermedad mental grave que le hubiera podido mermar las capacidades cognitivas o de toma de decisiones.

“Los hechos que se enjuician no encajan con un acto impulsivo”, ha señalado una médico forense experta en psiquiatría. “Tiene una sintomatología ansiosa desde joven, pero no tiene conducta psicótica y nunca ha ingresado en una planta de psiquiatría”, ha expresado otra perito. Y es que las maneras y tecnicismos han sido muchos y muy variados, aunque la mayoría de ellos con el mismo resultado, hayan sido cuestiones planteadas por la Fiscalía, las dos acusaciones particulares o la propia defensa de Jesús Rafael Hernández Dual, alias el Paletas.

Tal y como sucedió durante la primera sesión del juicio, el acusado ha vuelto a gritar en mitad de una de las pruebas periciales. “Que me condenen ya y me marcho”, se le ha podido entender mientras estaba acompañado de un psicólogo, quien en todo momento ha tratado de tranquilizarle. “Nos manifestó un conjunto de patologías que el decía padecer y que luego en el informe no salían”, ha respondido otra facultativa ante las preguntas de una de las acusaciones particulares, en manos del abogado Alejandro Giménez Planas.

“ES MUY LIMITADO, CON CERO CAPACIDAD DE ABSTRACCIÓN”

La defensa del Paletas sostiene que su representado cobra una pensión por discapacidad debido a la esquizofrenia paranoide que padece. Los peritos forenses propuestos de esta parte no han llegado a confirmar que el acusado sufra de esta enfermedad mental grave, aunque han reconocido el “trastorno de ansiedad con somatizaciones y rasgos de personalidad no adaptativos” que los resultados de las pruebas mostraban. Pero, según han detallado, la personalidad no es un diagnóstico, y está llena de dimensiones. “Describimos una forma de ser, que puede dar problemas o no”, han respondido a preguntas del letrado defensor.

Otros médicos se han referido al Paletas con “trastorno de personalidad indefinido con ansiedad” o bien un “trastorno grave de la impulsividad”. Sea como fuere, en ningún caso sus capacidades volitivas y cognitivas habrían estado afectadas cuando descerrajó hasta siete tiros al Chiqui y su hijo, con quien tenía rencillas previas. “No hay alucinaciones ni delirios, por lo que es plenamente imputable”, ha sentenciado una médico forense.

Tan solo uno de los psiquiatras propuestos por la defensa, quien ha descrito al acusado como un hombre “muy limitado, con cero capacidad de abstracción”, ha señalado que si el Paletas hubiera sido juzgado poco después de cometer los hechos, hubiera sido inimputable”.

EL TIROTEO: A PLENA LUZ DEL DÍA EN EL BARRIO TORRERO

El tiroteo en cuestión se produjo la mañana del 28 de julio de 2023, cuando el Chiqui, su mujer, y sus dos hijos (uno menor y otro con un importante grado de discapacidad física), acababan de volver del supermercado y descargaban la compra en frente del portal de su casa, en la calle Lasierra Purroy. Fue entonces cuando el Paletas, subido a bordo de un Citroen Picasso, aminoró la velocidad y disparó al patriarca y a su hijo mayor al grito de “¡Chiqui me cago en tus muertos!”.

“Nos ha roto la vida, tengo miedo de que este hombre salga de la cárcel y venga a matarme otra vez”, señaló este miércoles el Chiqui durante la primera sesión de la vista oral. Sus lesiones, en la espalda y el abdomen, le causaron un shock hipovolémico con fracaso multiorgánico que, de no ser por la asistencia médica, le hubieran causado la muerte. Su hijo recibió al menos disparos en una pierna y rasguños en un brazo a consecuencia de una bala que no llegó a impactar.

Tras dos largas sesiones de juicio, las partes han expuesto sus conclusiones. Las acusaciones particulares, en manos de los abogados Alejandro Giménez Planas y Octavio Sesma, piden hasta 27 años de cárcel por los dos delitos de tentativa de asesinato y otro de tenencia ilícita de armas. El Ministerio Fiscal rebaja la condena solicitada hasta los 22 años de prisión.

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