Denuncia falsa por agresión sexual en Zaragoza: “Fui egoísta, tenía miedo a mis padres y mentí”
Giro inesperado de los acontecimientos en la Audiencia Provincial de Zaragoza cuando la presunta víctima de una agresión sexual ha confesado haber dado falso testimonio sobre estos hechos por los que Ángelo S. estaba acusado. Los supuestos hechos sucedieron en mayo de 2022, cuando la víctima y el presunto autor pasaron la noche juntos en la vivienda de él porque ella no quería volver a casa de sus padres. La Fiscalía ha retirado la acusación y la hasta ahora víctima se enfrenta a una posible acusación por falso testimonio y denuncia falsa.
Una noche de fiesta cualquiera en la discoteca Prestige, en Delicias, para Ángelo S. cuando se encontró llorando a Yahaira a la salida del club, con quien había mantenido una relación sentimental en el pasado. Los padres de ella, que tenía 17 años entonces, le habían puesto una hora de vuelta a casa, que ella incumplió, a lo que se sumó una pelea con sus amigas en la misma noche de los hechos. Sin saber cómo gestionar la situación y por temor a sus padres, Yahaira encontró consuelo en Ángelo S; y juntos se fueron a casa de él.
Pese a las llamadas y mensajes continuos de la madre de Yahaira, ella ignoró todo, instándole al supuesto agresor a hacer lo mismo. En su relato de los hechos, Ángelo se la encontró aparentemente bebida y preocupada, ofreciéndose acompañarla a casa con sus padres. Ante la negativa de ella, terminaron yendo a casa de él, donde pasaron la noche juntos, teniendo relaciones sexuales aparentemente consentidas por ambas partes. “Ella no me dio ningún indicio de no querer tener relaciones sexuales, y una vez consumadas, le hice la comida con total normalidad, para que después se volviera a quedar dormida”, ha relatado el presunto agresor ante las respuestas de la Fiscalía.
A la mañana siguiente, él noto que Yahaira estaba rara, y no quería volver a su casa. “Su madre y sus amigas no pararon de llamarla, y en un momento dado ella quitó la tarjeta SIM del teléfono móvil para no recibir ninguna llamada más”, ha explicado el acusado, Ángelo S. Pasadas las 14.00 horas del día siguiente, el acusado decidió que ya era hora de que Yahaira volviera a casa con sus padres, e insistiéndole varias veces, finalmente se despidieron con un beso y ella se fue.
Poco tiempo después, Ángelo le envió un mensaje para ver si había llegado a su casa sana y salva. Nunca hubo respuesta. Horas más tarde, fue Yahaira la que contactó con el acusado llamándole a través del móvil de un amigo en común. Ella le dijo que estaba en comisaría, puesto que sus padres habían denunciado la desaparición de su hija. Ángelo, asustado y perplejo, no supo más información.
El Ministerio Fiscal ha presentado unas conversaciones de Whatsapp en las cuales víctima y acusado hablan sobre que ella “solo lo ve como un amigo”, además de referirse a un supuesto hecho en la que “él la agarra para intentar besarla y ella le dice que pare”. El acusado ha reconocido la conversación ante el juez señalando que en ese momento él paró y que “ni siquiera había contenido sexual en dichos mensajes de Whatsapp”. Las preguntas de la defensa no han hecho más que reiterar el testimonio que la víctima ha contado a la Fiscalía.
UNA INESPERADA DECLARACIÓN DE LA VÍCTIMA
Llegado el momento, el juez ha hecho pasar a la víctima, que en sus declaraciones a la Policía afirmó “haber tenido relaciones no consentidas con el acusado”. Momentos antes de declarar, el juez ha instado a la víctima en repetidas ocasiones “a decir la verdad y nada más que la verdad”, remarcando la importancia del testimonio que ella estaba a punto de dar.
Sin muchos preámbulos, Yahaira, la supuesta víctima de agresión sexual, ha explicado que las relaciones sexuales con Ángelo S. en la noche del 28 de mayo de 2022 fueron consentidas. Cuando la fiscal y el juez le han preguntado por el testimonio contradictorio que un primer momento dio a la Policía, ella ha admitido su falso testimonio. “Estaba siendo egoísta y tenía miedo a mis padres, por eso mentí y dije que las relaciones no fueron consentidas”. Hasta dos versiones llegó a dar la víctima ante la Policía, llegando a despedir a su abogada pensando que eso iba a parar el proceso judicial de una historia que se le fue completamente de las manos.
“En el momento de los hechos, yo vivía con mis padres, y les tenía miedo. Ahora ya no vivo con ellos y quiero decir lo que realmente ocurrió”, ha manifestado Yahaira, que también ha admitido haberse visto con el acusado un año después de interponer la denuncia e incluso haber vuelto a tener relaciones sexuales con él.
La Fiscalía, atónita, ha preguntado a la presunta víctima si ha sido presionada por la madre o familia del acusado y si de verdad está declarando libre de coacción. “He sido yo quien me he acercado a la madre de Ángelo y no al revés. Me he puesto en contacto con ella para pedirle perdón a ella y a su familia. En ningún momento me han coaccionado”, ha sentenciado rotundamente Yahaira.
Dicho esto, el juez ha pedido un receso de cinco minutos, y tras la reanudación del proceso, tanto la Fiscalía como la Defensa han renunciado a los testimonios de los testigos, que también se habían personado en la Audiencia Provincial. Acto seguido, el Ministerio Fiscal ha anunciado la retirada de la acusación a Ángelo S. así como una posible denuncia a la víctima por incurrir en falso testimonio y una denuncia falsa. La defensa ha pedido la libre absolución para su cliente.
“Era previsible, podíamos imaginarlo por el contacto que tuvieron la víctima y la madre del acuso antes del juicio, aunque nunca se sabe”, ha manifestado la abogada de Ángelo S. La supuesta víctima, Yahaira, se puede enfrentar a una pena de prisión y multa por falsa denuncia y falso testimonio, que finalmente puede evitar las rejas si no consta de ningún antecedente.