Juicio por intento de asesinato en La Muela: “Planearon el ataque para acabar con la vida de Rocío"

El juicio que acusa a cinco personas por homicidio en grado de tentativa queda visto para sentencia y con dudas aún por despejar
Cuatro de los cinco acusados por intento de asesinato a la novia del exmarido de Dolores H; septuagenaria y líder de un clan gitano
photo_camera Cuatro de los cinco acusados por intento de asesinato a la novia del exmarido de Dolores H; septuagenaria y líder de un clan gitano

El juicio por el que se juzga a la matriarca de un clan gitano de Zaragoza y a cuatro personas más por el intento de asesinato a Rocío M. en agosto de 2020 queda visto para sentencia después de las pruebas de los peritos y los informes de la fiscal y la abogada de la acusación, además de la de los cuatro abogados que componen la defensa. La fiscalía mantiene que la septuagenaria Dolores H. tenía motivos claros para matar a la víctima y todo su círculo familiar y cercano lo sabía. “Las pruebas demuestran que los hechos fueron premeditados y el ánimo y los medios para causar la muerte estaban presentes”, ha afirmado la acusación particular. La defensa, por su parte, insiste en que se trata de un delito de lesiones y “existe un vacío probatorio máximo por el que se debe absolver a los cinco acusados del delito de homicidio en grado de tentativa”.

Una segunda y última sesión, antes de que el juez dicte sentencia, menos bronca que la acontecida ayer lunes 3 de junio, cuando se escucharon frases como “me quieren matar” o “tú no tienes vergüenza” entre acusados, testigos y miembros del clan familiar gitano que acudió como audiencia pública. En una de las declaraciones más esperadas de la primera sesión de la vista, Dolores H. se presentó ante el juez como una mujer maltratada desde siempre por el que entonces fuera su marido, Ricardo H; con el que tuvo hasta once hijos. Palizas continuadas, que según la acusada, siguió recibiendo incluso después de que su marido le abandonara por una mujer más joven, hace ya seis años.

En este contexto, la extensa familia de Dolores H. era perfectamente conocedora de la situación de su abuela y matriarca del clan, y ella misma trasladó esa situación a sus nietos, de lo que ahora se arrepiente. Ricardo F; nieto de Dolores H. y Ricardo H; está siendo juzgado por buscar al supuesto sicario, David P; para que hiciera el trabajo sucio y así aliviar la situación de su abuela. La fiscalía y acusación le han inculpado hoy de planificar los hechos desde una cárcel en Francia, donde tenía un móvil a través del cual se mensajeaba con David P; el supuesto sicario, según las pruebas facilitadas por la Guardia Civil.

El momento más tenso de ayer se produjo cuando el antiguo patriarca, exmarido de Dolores H. y pareja de la víctima, Ricardo H; entró en la sala para declarar como testigo. Escoltado por la Policía, cumple condena en Zuera por un delito de drogas. Al terminar su intervención se dirigió al banquillo de los acusados propiciando un “Gracias por todo majos”, a lo que su propio nieto, Ricardo F; respondió: “Tú no tienes vergüenza”. El juez Francisco Picazo tuvo que mandar callar varias veces tanto a los acusados (llegando a echar a uno de ellos fuera de la sala) como a parte de los familiares que formaban la audiencia pública, en su mayoría mujeres.

La víctima, Rocío M; ha declarado tras un biombo y ha relatado “los seis años de calvario que Dolores H. le ha hecho sufrir simplemente por estar con su exmarido”, amenazándola con mensajes y llamadas incesantes. “Más que un destierro, lo que ella quiere es matarme”, ha insistido Rocío M; que también ha agradecido la intervención de los vecinos de La Muela, “ya que sin ellos, yo estaría muerta”, declaró ayer.

NO HAY RESTOS DE ADN DE DOLORES H. EN EL ARMA

Un total de tres médicos forenses han declarado lo mismo que ya hicieron en su momento, en agosto y octubre de 2020. “Lo que relata la víctima coincide con el informe forense”. Aún así, han insistido en que la herida contusa que la víctima presentó en la frente el día de los hechos “no es motivo de muerte”. Un total de tres golpes sumado a una herida por abrasión que podría haber sido ocasionada cuando la víctima cayó al suelo es lo que los peritos han determinado. La defensa de David P; autor material y confeso, ha persistido en que su intención nunca fue quitarle la vida a Rocío, sino ocasionarle “un susto”. La fiscalía y acusación particular han afirmado que a no ser por la intervención de los vecinos de La Muela, la víctima hubiera recibido más golpes, pudiéndole ocasionar la muerte.

En el arma utilizada, la pata de madera de una mesa, se ha encontrado ADN humano de dos varones pero ningún resto del de Dolores H; según han confirmado los peritos de la Guardia Civil científica, que han declarado por videollamada. Además, el informe del laboratorio forense también ha confirmado que el brazo ejecutor, David P; iba drogado en el momento que asestó los golpes a la víctima, algo que también ha repetido la defensa del acusado.

LA FISCALÍA MANTIENE EL INTENTO DE HOMICIDIO EN LOS CINCO ACUSADOS

Por tanto, la fiscalía y la acusación particular mantienen el delito homicidio en grado de tentativa para los cinco acusados, alegando que “esto no se trata de una simple pelea que podría ser juzgada como delito de lesiones”, sino de algo premeditado y con el “ánimo y los medios para causar la muerte a la víctima”. Asimismo, han insistido en la gravedad de su acusación por la relaciones previas existentes entre los acusados y la víctima, los comportamientos antes y después de los hechos (amenazas, mensajes) y por el lugar donde los golpes se realizaron: en la cabeza.

“Pese a la premeditación grave y seria, las cosas no salen como uno quiere, y es por eso que finalmente se eligió la pata de madera como arma”, ha dicho la fiscal en referencia a los mensajes entre los acusados que hablaban de utilizar una pistola o algún tipo de ácido que rociar sobre la víctima.

Por su parte, la defensa, compuesta por José Cabrejas, Juan José Serra, Marina Ons y Soraya Laborda, ha pedido la absolución por el delito de homicidio en grado de tentativa para cada uno de sus acusados. Los cuatro abogados han defendido “la insostenibilidad de las pruebas presentadas” y se han referido a la primera declaración que hizo David P. en la Guardia Civil (en la que incriminó al resto de acusados, incluida Dolores H.) como fruto del enfado que éste sintió al ver que los demás huyeron del lugar de los hechos con el coche en el que fueron a La Muela.

La defensa de David P; (autor material de los golpes a la víctima) se ha reafirmado en que sí hubo agresión pero no con intención de matar, ya “que cuando llegaron los vecinos a socorrer a la víctima él ya había parado de darle golpes”, ha insistido el letrado Juan José Serra. José Cabrejas, abogado de Dolores H. y Ricardo F. ha insistido en que sus clientes no tuvieron nada que ver “con la planificación de la agresión, y se trata de una acción de David P. llevada a cabo por motu propio”.

Por el momento, el juicio ha quedado visto para sentencia, según ha ratificado el magistrado Francisco Picazo. Dolores H; su nieto Efipanio J; el autor material David P. y María Ángeles R; que conducía el coche que trasladó a los cuatro mencionados desde Gran Casa hasta La Muela el día de los hechos; y Ricardo F; también nieto de Dolores, serán juzgados por el intento de asesinato a Rocío M; pareja del exmarido de Dolores, que recibió varios golpes con la pata de una silla de madera la tarde del 6 de agosto de 2020.