Salud Pública diagnostica un caso de dengue importado y tres casos de shigelosis en Aragón

El dengue es una enfermedad vírica transmitida por la picadura de un mosquito
La shigelosis es una infección intestinal que se transmite principalmente por vía fecal-oral, a través de alimentos o agua contaminados

Salud Pública ha diagnosticado esta semana un caso de dengue importado en la provincia de Zaragoza. Así lo ha notificado en el Boletín Epidemiológico, donde también han informado de tres casos de shigelosis (dos en la provincia de Zaragoza y uno en la provincia de Teruel).

El dengue es una enfermedad vírica transmitida por la picadura de un mosquito presente principalmente en zonas tropicales y subtropicales. El virus del dengue provoca fiebre alta, dolor muscular y articular, sarpullidos y, en algunos casos, complicaciones hemorrágicas. Existen cuatro serotipos del virus, lo que implica que una persona puede infectarse más de una vez.

El contagio se produce exclusivamente a través de la picadura del mosquito infectado, no por contacto directo entre personas. Por ahora, no existe un tratamiento específico que cure el dengue, aunque en casos leves se controla con reposo, hidratación y medicamentos para reducir la fiebre y el dolor.

TRES CASOS DE SHIGELOSIS

Asimismo, en la provincia de Zaragoza se han dado dos casos de shigelosis y uno en la provincia de Teruel. La shigelosis es una infección intestinal provocada por bacterias del género Shigella y se transmite principalmente por vía fecal-oral, a través de alimentos o agua contaminados, así como por contacto directo con personas infectadas, lo que la hace frecuente en entornos donde conviven muchas personas o se descuidan las medidas de higiene. Los síntomas suelen aparecer entre uno y tres días después de la exposición e incluyen diarrea —a veces con sangre o mucosidad—, dolor abdominal, fiebre y, en algunos casos, vómitos y deshidratación.

El diagnóstico se confirma mediante análisis de heces y el tratamiento depende de la gravedad: en casos leves, la reposición de líquidos y el reposo suelen ser suficientes; en los más severos, los médicos pueden recetar antibióticos para acortar la duración y reducir la transmisión.