Los análisis realizados a distintos alimentos servidos en el Festival Vinos del Somontano, origen del brote de salmonelosis de Barbastro que ya ha dejado a más de 500 personas afectadas, han hallado salmonella en unas tostadas de pan con tomate triturado servidas en uno de los establecimientos participantes. Así lo ha afirmado este miércoles la directora general de Salud Pública del Gobierno de Aragón, Nuria Gayán.
CASI TODAS LAS PERSONAS INGRESADAS HAN RECIBIDO YA EL ALTA
En cuanto a las personas afectadas, Nuria Gayán ha indicado que han sido un total de 14 las personas que han requerido de ingreso hospitalario, ocho adultos y seis menores. De ellos la mayoría han recibido el alta, permaneciendo en la actualidad ingresados un niño y tres adultos, todos ellos en el hospital de Barbastro.
Gayán ha asegurado que la curva epidémica puede darse ya prácticamente por terminada, viendo el descenso de casos que se han notificado desde el fin de semana, y cuyo pico más alto se produjo entre el martes y el miércoles. Fue entonces cuando los sanitarios notificaron esta toxiinfección alimentaria a Salud Pública, desde donde se inició una investigación.
El primer paso fue realizar una encuesta entre las personas afectadas, con el objetivo de conocer los alimentos consumidos y los puestos de venta. Con la información recogida a través de estas encuestas y de las historias clínicas, que concluyó que la mayor parte de los afectados por gastroenteritis habían consumido diversas tapas en el Festival del Vino del Somontano.
CINCO ESTABLECIMIENTOS INVESTIGADOS
Las primeras sospechas consiguieron estrechar el cerco de búsqueda en cinco establecimientos, de la veintena que participaron en el festival. Estos establecimientos eran aquellos que servían tapas que contenían distintos y diversos productos que habitualmente presentan mayores riesgos de contaminación.
A la par se realizaron coprocultivos en los pacientes afectados, análisis de laboratorio que se efectúa en una muestra de heces para detectar la presencia de bacterias patógenas que puedan causar infecciones gastrointestinales. Fue a través de estos análisis que se pudo determinar que se trataba de un brote de Salmonella.
Asimismo, se realizó recogida de información mediante inspecciones a las cinco empresas donde se habían servido las tapas sospechosas. Estas inspecciones se llevaron a cabo para conocer el origen de los productos, su trazabilidad y cómo había sido el proceso de manipulación realizado dentro y/o fuera del establecimiento. También comprobaron si se aseguraba el mantenimiento de la cadena del frío y los tratamientos térmicos, entre otras variables cruciales para garantizar la seguridad alimentaria.
LOS TOMATES DIERON POSITIVO EN SALMONELLA
Durante estas inspecciones se tomaron además muestras de alimentos de las tapas que pudieron ser portadores de Salmonella y que coincidiera con los que habían consumido los ciudadanos afectados por la intoxicación alimentaria. Fueron estas muestras las que arrojaron que los tomates daban positivo en Salmonella, marcándose, por tanto, como origen de este brote.
Con estos resultados, Salud Pública ha ordenado que se realice una limpieza y desinfección exhaustivas del establecimiento que dio positivo en salmonella. El establecimiento permanece cerrado y, según ha indicado Gayán, se tomarán medidas en él y, probablemente, recibirán algún tipo de sanción, pese a haberse mostrado “muy participativos en todo momento con la investigación”. Además, Los manipuladores que dieron positivo en salmonelosis no podrán manipular alimentos hasta obtener resultados negativos en sus análisis.
IMPLICACIÓN DE NUMEROSOS PROFESIONALES
La directora general de Salud Pública ha resaltado el buen trabajo desarrollado por los profesionales sanitarios, tanto desde el ámbito asistencia como desde Salud Pública. Nuria Gayan ha destacado que han trabajado en esta investigación “las secciones de vigilancia epidemiológica, higiene alimentaria y sanidad ambiental del Servicio Provincial de Huesca y de los servicios centrales de la dirección general de Salud Pública; los inspectores de Salud Pública”.
También, ha añadido, “veterinarios y farmacéuticos de la zona de Barbastro; el equipo de guardia de Salud Pública; en horario de tarde, noche y fin de semana, incluidos desplazamientos fuera de la provincia, el Laboratorio de Salud Pública; el personal sanitario del Centro de Salud de Barbastro, del Hospital de Barbastro, del Hospital San Jorge de Huesca y de la Dirección General de Asistencia Sanitaria y Planificación, así como de otros centros de salud como los de Monzón, Binéfar y distintos consultorios de la zona”.
Gayán ha indicado que, en este momento, también se ha incorporado la colaboración del Laboratorio de Microbiología del Hospital Universitario Miguel Servet y se va a realizar, con el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud, la secuenciación del genoma del patógeno hallado, tanto en personas como en muestras de alimentos y superficies.
CONSEJOS SOBRE UNA CORRECTA MANIPULACIÓN ALIMENTARIA
La directora general también ha insistido en la importancia de aplicar de forma escrupulosa normas básicas de Seguridad Alimentaria como son “la correcta limpieza de manos, así como la limpieza y desinfección correcta de los vegetales crudos, pues constituye un punto crítico en la manipulación de alimentos”.
También ha incidido en la importancia del “mantenimiento de la cadena de frío hasta el momento del consumo, especialmente en verano con las altas temperaturas”, y ha dicho que “es indispensable la adecuación de la capacidad del puesto al volumen servido (ej. cámaras suficientes para no mezclar productos crudos y elaborados) para poder ofrecer garantía sanitaria del producto”.
