El Gobierno rubrica entre críticas el epitafio de la Ley de Memoria: “Están aceptando la agenda de Vox”

La derogación se tramitará por lectura única y podría ser una realidad en dos semanas
PP y Vox no han contado con el respaldo del PAR, que se ha abstenido. Foto: Andrés García
photo_camera PP y Vox no han contado con el respaldo del PAR, que se ha abstenido. Foto: Andrés García

Entre “la infamia” y “un gran día para los aragoneses”, el “reconocimiento de todas las víctimas” y “justificar el golpismo y blanquear el franquismo”, las llamadas al orden por parte de la presidenta de las Cortes y las quejas de la tribuna que han roto el protocolo. Así ha transcurrido este jueves la toma en consideración de la derogación de la Ley de Memoria Democrática de Aragón, a la que le podrían quedar un par de semanas. Los votos de la coalición del Gobierno PP-Vox han tenido en frente la abstención del PAR y la negativa de toda la izquierda y Teruel Existe en un debate caldeado, en la línea o incluso más que los episodios que lo preceden.

Tras un cambio de agenda, este viernes después de la segunda sesión se aprobará en una Junta de Portavoces extraordinaria la tramitación por lectura única. Según han informado fuentes de la institución, habrá un plazo de ocho días para enmiendas y el fin de la norma podría llegar para el Pleno del 15 y 16 de febrero, si nada se tuerce. Querer borrarla “de un plumazo”, como protesta la oposición, ha despertado si cabe más quejas en el parlamento, ya que no pasará por las comisiones de la cámara ni comparecerán los expertos en la materia.

No han hecho alusión a este asunto PP y Vox (o sí, para decir que es el procedimiento que quería seguir Sánchez con la Amnistía), que se han centrado en lo “sectario, partidista y discriminatorio” de la Ley aprobada por el Gobierno de Javier Lambán. La portavoz de los primeros, Ana Marín, ha apelado al consenso de la Constitución de 1978, que será el pilar del futuro Plan de Concordia. Por su parte, el voxista Santiago Morón ha criticado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por, dice, romper la convivencia de los españoles con la Ley de Memoria Histórica de 2007, algo en lo que viene insistiendo la formación. “Se recuperará el derecho a pensar y disentir, en los centros de enseñanza ya no se adoctrinará a los más pequeños en el guerracivilismo”, ha manifestado Morón.

Justo después de su intervención, varios representantes de colectivos memorialistas que se encontraban en la tribuna de invitados han mostrado mensajes contra la derogación y una bandera republicana y han estado a punto de ser desalojados, ya que, como ha recordado Marta Fernández, no deben manifestarse ni a favor ni en contra de los asuntos que se debaten. Ha sido un punto y aparte en el Pleno, el final de los argumentos a favor y la puerta abierta a las quejas y los choques. A partir de ahí, el portavoz del PAR, Alberto Izquierdo, ha criticado el enfrentamiento y la falta de diálogo alrededor de la ley. “Me siento igual que esta mañana, ni más libre ni menos”, ha respondido a Morón, a quien Álvaro Sanz (IU) ha afeado también intentar “sepultar de nuevo en el olvido a las víctimas del franquismo”.

Andoni Corrales junto a Carlos Pérez Anadón antes del Pleno. Foto: Andrés García
Andoni Corrales junto a Carlos Pérez Anadón antes del Pleno. Foto: Andrés García

“ARAGONESES, ESPAÑOLES, FRANCO NO HA MUERTO”

Andoni Corrales, de Podemos, ha terminado su turno de palabra con un nudo en la garganta, casi entre lágrimas. “Vienen a traer una de las derogaciones más infames de la historia de Aragón, es lamentable. Aragoneses, españoles, Franco no ha muerto”, ha proclamado, para después advertir que “esto les pesará” a lo largo de la legislatura. Tampoco han convencido las explicaciones de populares y voxistas a Teruel Existe, sus socios eventuales para los Presupuestos. “Pretenden abusar de la historia y se lo han dicho catorce profesores de la Universidad de Zaragoza. Esto solo va a aumentar el dolor de las víctimas”, ha apuntado Pilar Buj.

El momento álgido (y tenso) ha llegado con CHA y el PSOE, que conformaban el Gobierno regional en 2018, cuando se impulsó la Ley de Memoria. El representante de los primeros, entonces consejero de Vertebración del Territorio, José Luis Soro, ha pedido “comprensión lectora” al PP para interpretar la norma y huir de “mantras” como una supuesta visión parcial de la Guerra Civil: “¿Acaso reconocer que Franco fue un dictador asesino es partidismo?”.

Por su parte, el socialista Daniel Alastuey ha recurrido a la metáfora de la “escuela nacionalcatólica”, que él mismo vivió, y el polémico anuncio sobre el mundo rural ya retirado por el Departamento de Despoblación. “Me hicieron cantar el Cara al Sol y hacer el saludo fascista. Esa fue la historia oficial, quieren que se olvide, están tragándose la agenda de Vox y se parecen cada día más”, ha señalado, cargando contra Ana Marín.

Este jueves no ha pasado desapercibido ningún detalle para la oposición. Después de la votación, Soro ha hecho hincapié en que los populares no han aplaudido. "Mala conciencia", como les ha acusado, despiste o tensión, no lo han aclarado. De nuevo, han estado presentes en el debate las interpelaciones paralelas, los micrófonos apagados por exceder el tiempo o las menciones a ETA. Siguiente episodio, el epílogo, que no el final de la polémica, en dos semanas.
 

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