Un periodo de recuperación marcado por el fin de una sequía muy dura. Así ha definido la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) el año hidrológico 2023/2024 que finalizó el pasado 30 de septiembre. Resaltan la capacidad planificadora ante los eventos extremos (sequía y crecidas) y el trabajo por una cuenca más sostenible con la aplicación de caudales ecológicos en todas las masas de agua. También la apuesta por una mayor seguridad hídrica con el avance de los trabajos en los embalses pendientes: Mularroya, Almudévar, Santolea y Yesa.
“Las producciones agrícolas y eléctricas se han recuperado y la gente ha vuelto a realizar actividades en los ríos. Esto es una gran noticia y un buen mensaje que nos deja este año hidrológico”, ha remarcado Miguel García Vera, jefe de Planificación de la CHE. Sin embargo, ha remarcado que “seguimos teniendo lluvias tormentosas que provocan daños” y persiste la situación de sequía en algunas zonas como el Guadalope y el Siurana (Cataluña). “Habrá que ver como evolucionan en estos primeros meses de otoño”, ha señalado Vera.
LA CUENCA DEL GUADALOPE PODRÍA SEGUIR EN SITUACIÓN DE SEQUÍA A PESAR DE LOS BOMBEOS
Como ha adelantado el jefe de planificación a esperas de que los indicadores lo confirmen en los próximos días, está previsto que el Huerva salga de la situación de sequía en la que se encuentra atendiendo a los últimos datos publicados, mientras que el Guadalope se queda entre interrogantes debido a la baja capacidad de sus embalses. En cuanto al Siurana, se espera que continúe “en situación crítica”.
Para la recuperación del Guadalope se realizaron “con éxito” los trabajos de bombeo de uno de los pozos del embalse de Calanda para verter 0,5 hectómetros cúbicos extra y ya se está trabajando en otras alternativas para “establecer algún tipo de recurso adicional” en la cuenca del Siurana. “Venimos de una campaña dura, todavía hay problemas de abastecimiento y no estamos en una situación fácil. Estamos en época de llenado y esperamos que este año en esas cuencas sea más animado”, ha indicado Vera.
MULARROYA Y ALMUDÉVAR ENCARAN LA RECTA FINAL MIENTRAS YESA SE RETRASA
En cuanto a las obras de regulación, Vera ha asegurado que la CHE está trabajando “para culminar los embalses”. En lo relativo a Mularroya ha destacado que las obras se encuentran en el tramo final, igual que en la presa de Almudévar, mientras Santolea continúa con la puesta en carga. Asimismo, siguen los trámites para reanudar “en breve” los trabajos de recrecimiento de Yesa, que se han retrasado debido a “complejidades técnicas”.
Estas obras supondrán un volumen de regulación de casi 1.000 hectómetros cúbicos, adicionales a los 8.150 hm/3 que tiene la cuenca en la actualidad. También destacan dentro de este año hidrológico las actuaciones de mejora y mantenimiento de los embalses y canales ya existentes, como la reparación del desagüe de la presa del embalse del Ebro que está actualmente en ejecución.
PLANIFICACIÓN ANTE SEQUÍAS Y CRECIDAS
El pasado mes de septiembre, el último del año hidrológico, estuvo marcado por las DANAs o tormentas y en febrero y marzo se produjeron dos episodios de crecidas en los tramos alto y medio del Ebro, unas situaciones para las cuales la CHE está fortaleciendo su capacidad de planificación. Ante los episodios de inundación, en estos momentos está en fase de consulta pública la “Evaluación Preliminar el Riesgo de Inundación” (tercer ciclo) que es la primera fase de la elaboración del Plan de Gestión del Riesgo de inundación, cuyo tercer ciclo se espera aprobar en el 2027.
Respecto a las sequías, la experiencia adquirida durante la del 2023, se ha plasmado en el “Informe de la sequía de 2023”, que constituirá una referencia de actuación para el futuro. Además, en estos momentos está en consulta pública el próximo “Plan Especial de Sequías”, que sustituirá al actual de 2018.
APUESTA POR LA MODERNIZACIÓN DE REGADÍOS
Otras actuaciones clave durante el año hidrológico y que continuarán en los próximos años se enmarcan en la modernización de regadíos, que la CHE ya señaló como clave ante una disminución progresiva del agua disponible. Concretamente, apuntaron que, en el año 2.100 atendiendo a las informaciones acerca del cambio climático, se reduciría un 20%.
En esta línea se han firmado convenios con el Ministerio de Agricultura para impulsar esta modernización, como es el caso de la comunidad de regantes NºV de los Riegos de Bárdenas. Concretamente, se destinaron 30,6 millones de euros en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).




