Nacho G. Velilla: “A Zaragoza parece que le faltan relatos”

Los cines Palafox de Zaragoza han acogido el preestreno de "Menudas Piezas", la última película del director de cine aragonés Nacho G. Velilla. Una historia real, donde el toque aragonés está muy presente en todo el filme, y no solo en la localización, ya que cuenta con la actriz aragonesa Alexandra Jiménez como protagonista
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photo_camera Los cines Palafox de Zaragoza han acogido esta tarde el preestreno de "Menudas Piezas".

Siempre a caballo entre Madrid y Barcelona, Zaragoza en el cine parece que es la “gran olvidada” y nunca tiene la oportunidad de mostrar su belleza en la gran pantalla. Para ponerle solución a esta “falta de relatos”, el director de cine aragonés Nacho G. Velilla ha preestrenado en Zaragoza su última película, “Menudas Piezas”. Basada en una historia real, el toque aragonés está muy presente en todo el filme, no solo en la localización, sino también en una protagonista maña como Alexandra Jiménez o en una banda sonora que suena a Amaral.

PREGUNTA.- ¿Qué va a ver el público en "Menudas Piezas"?
RESPUESTA.- La película es una historia de superación. De gente común haciendo una cosa extraordinaria. La idea surge tras haber conocido un caso real que ocurre aquí en Zaragoza. Cuando leí en el periódico que un equipo de ajedrez de un barrio humilde, liderados por un profesor jubilado, había llegado al campeonato de España y lo había ganado, me interesó bastante y contacté directamente con Enrique, el alter ego de Alexandra. Me interesó mucho porque creía que tenía muchos elementos para hacer una historia muy bonita.

P.- ¿Cuánto de ficción y cuánto de realidad hay en esta película?
R.- En el cine hay dos elementos en los que tú trabajas. O haces un 'basado en', que entonces estás contando la historia real o haces un 'inspirado en'. Y en este caso es inspirado. Me inspiró la historia para crear una historia ficcionada. Lo que sí que pasa es que Enrique ha estado siempre desde que ideé el guion, me fue matizando lo que veía real y lo que no. La historia que cuenta de cómo ellos ganaron, de cómo llegaron, es la historia vivida y contada por Enrique que los dos hemos trasladado al guion. Los chavales originales eran de 10 y 11 años, pero, para crear los personajes y una atmósfera más profunda y que fueran más conflictivos, vimos que los chicos tenían que estar en una edad de adolescentes. Y el personaje de Enrique le dije que iba a ser una profesora, que tiene un recorrido y está en una crisis vital. Algo que nos interesaba para hacerle reflexionar y, ambos, tanto los chavales como la profesora, están en un momento muy conflictivo de su vida.

P.- El papel protagonista está interpretado por Alexandra Jiménez. ¿Era la primera vez que trabajabais juntos?
R. -Sí, la primera película que hice yo y la primera que hizo Alexandra también, de hecho. En 'Fuera de Carta' ella era una de las cocineras del restaurante que comandaba Javier Cámara. Alexandra me gusta mucho por el rango que tiene. Yo creo que su generación es de las más completas porque la ves en comedia y no la hace barata, sino que está proyectando y creando el personaje. Me gusta mucho esa forma de trabajar, de crear el personaje con mucha verdad y mucho conflicto. De hecho, cuando me puse a escribir el personaje pensé en Alexandra porque sabía que me iba a dar la comedia, pero respetando al personaje y, como quería estar muy cerca de la historia real vivida por Enrique, necesitaba una actriz que me diera verdad. A mí me gusta mucho ensayar porque la comedia es muy difícil y te tienes que poner de acuerdo en qué tono la vas a hacer y en los ensayos enseguida nos pusimos de acuerdo en cuál era el tono.

P.- La película está rodada en Zaragoza, imagino que, para ti como maño, es un escenario de lo más especial.
R.- Yo tenía ilusión porque mi primer corto lo hice a los 14 o 15 años aquí en Zaragoza con amigos. Y desde entonces ya me fui a estudiar fuera a Inglaterra y mi carrera la he hecho fuera, en Madrid, Estados Unidos, México, pero siempre echaba en falta el tener una historia propia que es de aquí, el volver a las calles donde yo empecé a rodar con mi cámara súper 8 y cuando leí la historia de Enrique me hizo mucha ilusión porque era una historia con aire aragonés que podíamos contarla con nuestro punto de vista y que podía ser un relato para nuestra tierra, porque a veces nos faltan relatos. Nueva York tiene muchos, Madrid tiene muchos y en Zaragoza parece que me faltan relatos, pero no porque falte talento. Cuando encontré esta historia hubo que convencer al equipo de producción, pero entendieron que para que la película tuviera esa autenticidad tenía que rodarse aquí. Yo creo que la gente va a estar muy feliz porque Zaragoza cuenta una historia muy bonita, cuenta un relato propio y creo que sale muy bonita. Es una pena que no se haya visto mucho en cine porque cuando te pones a rodar la gente que no conocía Zaragoza se queda muy sorprendida porque es muy fotogénica.

P.- ¿Qué rincones van a poder reconocer los zaragozanos?
R.- Pues muchos. El paseo Independencia, todo el Coso, la Magdalena, Paraninfo, paseo María Agustín. Mucho, la verdad. Vais a ver mucho Zaragoza.

P.- Hay elenco aragonés y no sé si hay más parte del equipo que es aragonés también...
R.- Sí, yo soy de los que he tenido que hacer mi carrera fuera, claro que aquí hay mucho talento y muy bueno y, por eso, en mis películas siempre cuento con cómplices y amigos que son de Zaragoza o son de Aragón. Como Juanjo Javierre, que con su estudio ha hecho los efectos especiales; Yasmina, que me ha hecho las mezclas. Carmen Barrantes, Jorge Asín, bueno pues gente que es buena y no por ser de Zaragoza no van a serlo. Pero no están en la película porque sean de Zaragoza, están en la película porque tienen talento. La película estaba producida, pero tener elementos aragoneses creo que le da autenticidad a la película.

P.- ¿Qué se siente al preestrenar la película aquí en Zaragoza?
R.- Es algo muy especial... Por ejemplo, yo en el Palafox vi la Guerra de las Galaxias. Ahí he tenido vivencias como aficionado al cine muy grandes y muy intensas. He ido con amigos y con familia y pensar que después de 25 años de carrera voy a estrenar en mi ciudad siempre es algo muy especial y muy bonito.

P.- ¿Cómo ves la salud del cine aragonés?
R.- A mí me gustaría conocerla más para poder hablar. Yo sé que hay proyectos que están funcionando de maravilla, pero no estoy al tanto de ellos porque lamentablemente estoy mucho tiempo fuera, pero muy contento de que haya por fin una industria, de que se cuenten cosas de aquí y de que sería bueno aspirar a que el que quiera hacer cine y hacer pelis no se tenga que ir fuera. Yo me fui buscando un sueño, lo he cumplido y he dado la vuelta y ahora estoy aquí.

P-. ¿Qué mensaje te gustaría lanzar con la película?
R.- No me gusta mandar mensajes en las películas, pero ciertas reflexiones sí que me gustan y creo que esta película tiene una reflexión que a mí me preocupaba y que la intentamos abordar sin imponer formas de pensar. Es un mensaje sobre la educación, el valor de la educación pública en España y la preocupación de que las capas marginales no se queden fuera de una educación. Creo que estamos en un momento en el que probablemente no se le está dando tanta importancia a la educación pública como la tenía cuando yo era joven y estudiaba. En la película hemos intentado ponerle valor.

P.- ¿Algún proyecto futuro en mente?
R.- Yo tengo muchas cosas, demasiadas. Afortunadamente trabajo con los mismos guionistas desde que hice la serie Siete Vidas hace muchos años y trabajamos en varios guiones a la vez. Ahora tengo varios proyectos, pero no sé en qué orden los voy a a hacer. Tengo que ordenar un poco mi vida después de este estreno para ver cómo los hacemos porque estamos con cuatro guiones paralelos a la vez.