COPA DE LA REINA

Odiosas comparaciones: de los 10.800 espectadores de Zaragoza a la mitad de aforo en Huelva

Desde este jueves hasta el domingo Huelva alberga la Copa de la Reina de baloncesto en un pabellón para 5.500 espectadores
Imagen del primer encuentro de cuartos de final en Huelva. Foto: @teledeporte.
photo_camera Imagen del primer encuentro de cuartos de final en Huelva. Foto: @teledeporte.

Hace un año Zaragoza se volcó totalmente con la celebración de la Copa de la Reina de baloncesto. 10.800 espectadores disfrutaron de la gran final de la competición entre Casademont Zaragoza y Perfumerías Avenida en el Pabellón Príncipe Felipe. Esta campaña el torneo se celebra en Huelva en el Palacio de los Deportes Carolina Marín, con capacidad máxima para 5.500 personas. Así pues, en un año se ha reducido a la mitad el aforo de la sede organizativa.

Elegir Huelva como lugar de encuentro de la Copa de la Reina había generado ya revuelo entre los seguidores de este deporte por ser un retroceso en su crecimiento conforme a lo que supuso el año pasado. En el Príncipe Felipe la capacidad máxima es de 10.800 personas, que se completó al 100% el día de la final. Además, en el resto de encuentros la media superó las 6.000 personas. Por su parte, el Palacio de los Deportes Carolina Marín de Huelva tiene la mitad de capacidad (5.500), por lo que el lleno seguiría siendo un gran descenso.

La ciudad no tiene ningún equipo de baloncesto femenino en la élite, y por tanto, tampoco en esta competición, haciendo que el interés por acudir a ver los encuentros en vivo sea mucho menor.

En el primer partido de la Copa este mismo jueves entre Valencia Basket e IDK, el ambiente en el pabellón no lucía como en una gran cita, con muchos huecos en las gradas (alrededor de 2.000 o 2.500 personas). Al menos, no es el ambiente del pasado año o como el que podría ser en otras ciudades con mayor demanda de baloncesto femenino. Todavía es el primer encuentro de cuartos de final, y la esperanza se mantiene en que para las semifinales y la final la cifra se mejore y la presencia sea mayor, hasta donde permite el aforo, que aunque se llene, nunca igualaría la asistencia pasada.