Zaragoza buscará amparo judicial en el TSJA para continuar con la nueva Romareda

La decisión del Tacpa provocó que se paralizara el proceso de adjudicación del estadio
photo_camera La decisión del Tacpa provocó que se paralizara el proceso de adjudicación del estadio

El interés de Zaragoza por convertirse en sede del Mundial de 2030 con una nueva Romareda sigue intacto. Así lo ha confirmado este jueves el concejal de Urbanismo y Equipamientos, Víctor Serrano. Él mismo ha anunciado que el Ayuntamiento de Zaragoza buscará amparo judicial en el Tribunal Superior de Justicia de Aragón a través de un recurso contencioso-administrativo para evitar la paralización del proyecto.

La decisión se ha tomado apenas una semana después de que el gobierno municipal percibiera que el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (Tacpa) había aceptado el recurso presentado por Podemos contra los pliegos del nuevo campo. Tras conocer los informes de la Asesoría Jurídica Municipal y el Servicio de Administración de Suelo y Vivienda que avalan el planteamiento de abrir la vía judicial en defensa de los intereses y el planteamiento municipal, la alcaldesa, Natalia Chueca, y su equipo de gobierno han decidido elevar su postura al TSJA.

En concreto, el Gobierno de la ciudad ha aprobado encargar a la Asesoría Jurídica Municipal preparar y presentar dicho recurso, “en concordancia con los anclajes jurídicos y la seguridad que otorga la independencia y profesionalidad de los funcionarios municipales”. De esta forma, se abre una vía judicial que busca dar respuesta a “los derechos legítimos del mejor proyecto que ha tenido la ciudad para construir un nuevo estadio de fútbol, que no le costaría dinero a los ciudadanos y que revertiría en cuantiosos beneficios para Zaragoza, desde los aspectos económico, de empleo y de proyección exterior”, ha informado Serrano.

A este respecto, los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Zaragoza defienden la absoluta legalidad y legitimidad de emplear la fórmula de derecho de superficie para la construcción y explotación del estadio municipal. También la de sus usos terciarios incorporados en línea con los distintos proyectos emprendidos bajo este formato por distintas administraciones públicas, en concordancia con la legislación y normativa vigente.

MUNDIAL 2030

Una de las principales preocupaciones tras la paralización del proyecto por este recurso son los tiempos de cara a la posible designación como sede de Zaragoza para el Mundial 2030. En un principio, esta decisión debería llegar en diciembre de 2024. Es por este motivo que desde el consistorio zaragozano, pese a poder presentar el recurso hasta el próximo 4 de octubre, han decidido entrar en este proceso judicial lo antes posible.

Víctor Serrano La Romareda Mundial 2030 recurso TSJA
Serrano ejerce también como interlocutor del Mundial 2030 para Zaragoza | Foto: Miguel G. García

En cualquier caso este recurso tiene carácter de medida cautelar, por lo que, tal y como ha confirmado Serrano, “el campo de fútbol sigue al mismo ritmo” y el proceso para su licitación seguirá en marcha hasta que el TSJA emita su decisión al respecto.

Además, desde el equipo de gobierno han hecho una vez más un llamamiento al consenso político con el resto de formaciones municipales. Han pedido al PSOE que “reflexione” sobre su papel en el campo de fútbol tendiéndoles de nuevo la mano ya que, consideran, la opinión pública “está reclamando que todos nos pongamos de acuerdo”.

REAL ZARAGOZA

Hasta la fecha, el Ayuntamiento de Zaragoza y la Federación Española de Fútbol no han tenido contacto sobre este asunto. Su última comunicación fue el pasado 11 de julio, pero sirvió únicamente para asegurar que se habían recibido los últimos informes relativos a la candidatura de la capital aragonesa como sede.

Sí se han mantenido conversaciones sin embargo con el Real Zaragoza. Serrano ha confirmado que han hablado en varias ocasiones con el club y ha recordado que el club ya manifestó su interés por este proyecto también en el plano deportivo. Por ello, su intención sigue siendo dotar al mismo de “confort político, jurídico y económico”.