“Columpios destartaladísimos, árboles que se caen, basura por todos los lados y un césped que no vale para nada”. Con estos adjetivos describen al parque Bruil un centenar de vecinos de la zona y familias del CEIP Tenerías que se han concentrado este miércoles en el parque para denunciar el estado de “abandono” en el que se encuentra el “corazón verde” del barrio y para pedir “soluciones” a las administraciones.
Al coro de “Queremos salvar el parque Bruil”, niños y padres demandan “cuidado y cariño” para el parque, una de las zonas donde más hacen vida los pequeños al salir del colegio y donde el propio centro educativo realiza actividades escolares habitualmente. “Somos usuarios del parque de toda la vida… es donde venimos después de la escuela y donde celebramos los cumpleaños”, explica la miembro del AMPA, Anabel García.
El “abandono” del parque -asegura- está generando “situaciones insalubres y de inseguridad”. Lo ejemplifican con las obras de regeneración del río Huerva que están provocando “episodios de ratas” en la zona, se han encontrado también con jeringuillas, basura y suciedad, y critican asimismo la peligrosidad de las vallas que rodean todo el parque como consecuencia de los procesos de rehabilitación de algunas zonas.
El propio colegio Tenerías lleva a los alumnos al parque y a la ribera para realizar actividades escolares como “ver el otoño”, conocer las estaciones y hasta acuden a limpiar el parque. Así, manifiestan que la suciedad y el abandono afecta, no solo a los vecinos, sino también “al día a día del colegio”. “Nosotros queremos que nuestros hijos disfruten del parque y puedan venir aquí con total tranquilidad, como se ha venido siempre”, explica la miembro del AMPA Marta Horno. Sin embargo, desde hace unos meses la situación ha cambiado.
Las familias exigen soluciones para esta problemática y no comprenden que se abran parques infantiles nuevos, pero “no se arreglen los que ya tenemos”. “No entendemos cómo organizan los presupuestos… solo hay que echar un vistazo al parque”.
A esta problemática suman a las personas sin hogar – a las que no culpan de su situación- que viven en el parque y que antes se refugiaban en el patio del centro de historias. “Se les ha traído hacia aquí y no hacen más que ponerles rejas para que no encuentren cobijo. Hoy está lloviendo y nosotros nos iremos a casa, pero ellos se van a quedar bajo la lluvia y a nosotros como vecinos del barrio nos afecta… no queremos ver esto”, explica Anabel García. Además, “el espacio se va reduciendo y hay muchas cosas rotas esparcidas”, añade.
En este sentido, exigen también una solución para estas personas y que puedan vivir “en mejores condiciones”. Desde el Colectivo Bruil-Aloy Sala-Tenerías explican que “no estamos en contra de ellos, sino en contra de las administraciones que son las competentes para que esta gente no esté en la calle. Es un problema que verdaderamente lo estamos soportando los vecinos porque ver gente en la calle durmiendo no es nada agradable”, lamenta su presidente, Luis Bernad. En esta línea, piden tanto a Delegación de Gobierno como al Ayuntamiento de Zaragoza que trabajen para solucionar esta situación.

