El presidente del Colectivo Bruil-Aloy Sala-Tenerías, Luis Bernad, ha denunciado la situación "insostenible" que viven los vecinos del entorno del Parque Bruil, en Zaragoza, por el incremento de personas en situación de calle. Bernad vincula este aumento al "flujo constante de inmigrantes irregulares" y reclama una intervención decidida de las instituciones, especialmente del Gobierno de España, para abordar lo que considera un problema estructural que se repite en otras ciudades.
Según apunta Bernad, "el 80% de las personas sin hogar son inmigrantes irregulares", algunos con derecho a protección internacional, como los procedentes de Mali, pero la mayoría sin documentación ni posibilidad de acceder a un empleo durante al menos dos años. "Durante ese tiempo no pueden trabajar ni aportar nada, y los ayuntamientos se ven obligados a asumir un problema que los supera", señala.
El representante vecinal advierte de que los ayuntamientos, pese a sus esfuerzos por ofrecer ayuda, no pueden soportar solos la presión asistencial derivada de esta situación. "Hay un efecto llamada y si no se controla la llegada de personas de forma ordenada y vinculada al empleo, seguirán llegando otros cien más", ha advertido.
En este sentido, Bernad considera que la clave pasa por una política migratoria que combine control fronterizo, lucha contra las mafias, agilización de los trámites de extranjería y un verdadero plan de integración y empleo. A su juicio, la inmigración debe ser entendida como una "gran oportunidad" para España, siempre que se gestione de forma legal, planificada y orientada al trabajo y la integración.
De lo contrario, señala, "se convierte en un problema que afecta no solo a los inmigrantes, sino también a los vecinos y al conjunto del país". Por todo ello, el presidente del Colectivo Bruil-Aloy Sala-Tenerías insta al Gobierno de España a actuar con urgencia y dotar a los ayuntamientos de los recursos necesarios para evitar que la situación se agrave.

