Unas 60 personas sin hogar han sido desalojadas esta semana de la estación de autobuses de Zaragoza-Delicias, donde solían pasar la noche. La empresa gestora ha decidido restringir el acceso nocturno únicamente a los viajeros con billete, tras detectar un incremento del número de personas que utilizaban las instalaciones como refugio. La medida, similar a la que ya se aplica en la estación de tren, ha generado preocupación entre colectivos sociales y vecinales por sus consecuencias inmediatas.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha reconocido que los recursos municipales se encuentran “al límite” y que el albergue municipal no dispone de plazas disponibles desde hace semanas. Sin una alternativa de alojamiento inmediata, muchas de las personas desalojadas se han desplazado hacia otros puntos de la ciudad, como el entorno del parque Bruil, donde los vecinos ya han notado un aumento notable de personas durmiendo al raso.
CRECE LA PREOCUPACIÓN ENTRE LOS VECINOS
Desde el Colectivo Vecinal Parque Bruil denuncian que la situación se ha deteriorado en los últimos días y que “cada vez hay más gente durmiendo en la calle”. Los servicios sociales municipales tratan de responder a una crisis que, según advierten varias entidades, está alcanzando niveles inéditos en la capital aragonesa y afecta a un número creciente de jóvenes y migrantes recién llegados.
El consistorio trabaja en la elaboración de un nuevo plan integral para personas sin hogar, un documento que pretende ampliar las plazas de acogida, reforzar la atención social y mejorar la coordinación entre administraciones y entidades del tercer sector.