El comité de empresa de Avanza Zaragoza ha convocado una nueva movilización para protestar ante la sede de la Inspección de Trabajo de Zaragoza, a la que acusan de pasividad y de retrasos injustificados en la resolución de denuncias relacionadas con la gestión del servicio de autobús urbano. La concentración tendrá lugar el próximo martes, 10 de febrero, frente al edificio Trovador, tras un acuerdo unánime de todos los sindicatos que integran el comité.
Según explican los representantes sindicales, la movilización responde a las demoras en la tramitación de las denuncias presentadas contra la empresa concesionaria del transporte urbano, así como a resoluciones que consideran perjudiciales para los derechos de los trabajadores. En 2025, el comité de empresa presentó alrededor de 20 denuncias ante la Inspección de Trabajo, algunas de las cuales, registradas en septiembre de ese mismo año, continúan sin resolverse.
El comité denuncia que estos retrasos permiten que Avanza Zaragoza subsane determinadas deficiencias poco antes de las reuniones con la Inspección, lo que evita posibles sanciones pese a que los incumplimientos se hayan prolongado durante meses. Esta situación, aseguran, deja impunes problemas reiterados y cronificados, muchos de ellos relacionados con la seguridad y la salud laboral.
FALTA DE CONDUCTORES Y DE MANTENIMIENTO
Entre las principales deficiencias señaladas, aseguran, se encuentra la falta de conductores y de personal de mantenimiento. Durante el año 2025 se realizaron 66.317 horas extraordinarias, un 35,1% más que el año anterior, mientras la plantilla se mantiene estable en torno a los 1.300 trabajadores. Todo ello en un contexto de ampliación del servicio tras las modificaciones de varias líneas urbanas, que han supuesto la necesidad de al menos 13 autobuses más en circulación y unos 33 conductores adicionales.
La escasez de personal ha provocado también, explican, la denegación de casi 8.000 días de descanso a los trabajadores durante 2025, según el comité, lo que estaría obligando a los conductores a superar las horas máximas de conducción y a incumplir los descansos establecidos por la normativa laboral, con el consiguiente impacto en la seguridad del servicio.
A estas circunstancias se suman las denuncias sobre el estado del mantenimiento de los autobuses y de las instalaciones. Los trabajadores alertan de averías recurrentes en los vehículos y de la salida a servicio de autobuses sin haber sido reparados adecuadamente, una situación que atribuyen a la reducción de la plantilla de mantenimiento. También critican el mal estado de las cocheras de Miguel Servet, donde aseguran que se han producido varios accidentes laborales en el último año.

