Los trabajadores del servicio de limpieza del Hospital Miguel Servet alertan de una falta de materiales y un recorte de personal que “compromete la seguridad del centro”. A través de los comités de empresa de los sindicatos CCOO del Hospital General; Somos Hospital Materno Infantil y Traumatología, Multifuncional; y UGT de Traumatología, Multifuncional y Hospital General, han elevado una denuncia formal ante Gerencia del Salud y la dirección de empresa de Clece de Madrid. Según los sindicatos, debido a la actitud de los responsables de Clece en el Servet, “no existe diálogo entre la empresa y la representación legal de los trabajadores”.
La reducción de hasta un 30% del personal impide “una desinfección adecuada”, incrementado el “peligro de infecciones” para pacientes vulnerables, denuncian los sindicatos. Como consecuencia, la carga de trabajo se ha “duplicado y triplicado”, disparando las bajas laborales hasta el 30%. “Esto degrada aún más la higiene”, aseguran. Incluso, en casos extremos, son los propios familiares quienes “compran papel higiénico”.
Las organizaciones sindicales denuncian que, tanto la Dirección del Hospital como el Salud, son “plenamente conocedores” y, por tanto, “cómplices” de esta situación. A pesar de las reiteradas advertencias sindicales sobre el deterioro del servicio, consideran que ambas instancias han optado por la “inactividad”, permitiendo que la empresa adjudicataria “priorice su beneficio económico sobre la higiene hospitalaria”.
Los escritos remitidos subrayan que la “pasividad institucional” valida un modelo de gestión que “castiga a la plantilla y desatiende las necesidades básicas del Hospital”. Para las organizaciones sindicales, el origen del conflicto reside en los pliegos de condiciones económicas “insuficientes”. “La falta de mecanismos de corrección y una supervisión relajada o floja por parte de la Administración han permitido que el servicio se deteriore hasta niveles alarmantes”, expresan.
El personal sanitario no descartan movilizaciones si el Salud y Clece mantienen su actual postura de “silencio y abandono”.