“Se cayó todo el techo del dormitorio”: el desalojo en la calle Arcadas de La Magdalena durará hasta 10 días
El desalojo del edificio situado en el número 6 de la calle Arcadas, en el barrio zaragozano de La Magdalena, se mantendrá al menos durante la próxima semana. Los técnicos municipales han confirmado este miércoles que los vecinos no podrán regresar a sus viviendas hasta que se complete una revisión en profundidad del inmueble, un proceso que podría prolongarse entre una semana y diez días.
La decisión se ha adoptado tras la inspección realizada esta mañana por una arquitecta y técnica del Ayuntamiento de Zaragoza, junto con Policía Local. Según ha explicado, este mismo miércoles se emitirá una providencia que se comunicará a los vecinos, paso previo a que los propietarios encarguen un informe técnico detallado sobre el estado del edificio.
El inmueble, que figura en el catastro de 1936 aunque podría ser anterior, permanece desalojado de forma preventiva. En total, cuenta con ocho viviendas, de las cuales seis están alquiladas y una en propiedad. En el momento del desalojo había nueve personas en el interior. Solo una ha requerido alojamiento por parte del Ayuntamiento, ya gestionado a través de los Servicios Sociales.
UN FALSO TECHO QUE CEDIÓ POR LA HUMEDAD
El origen del desalojo se encuentra en el desprendimiento de un falso techo en una vivienda de la última planta, un tercer piso. Sergio Gómez, propietario del piso afectado, ha explicado en declaraciones a ARAGÓN DIGITAL que todo comenzó por una gotera detectada por su inquilino, quien le avisó este lunes, en el dormitorio. Un día después, sobre las 15.00 horas de ayer, el techo terminó cediendo por completo.
“El inquilino me avisó de una gotera en el dormitorio y cuando volvió de trabajar al día siguiente se había caído todo el techo”, ha relatado. Según su versión, se trata de una estructura antigua de cañizo revestida con escayola que, tras absorber la humedad, terminó venciendo por el peso.
El propio propietario ha sido quien avisó a los bomberos al comprobar la magnitud de los daños. Aunque no se han detectado afectaciones visibles en otras viviendas, los servicios municipales han optado por mantener el edificio desalojado por precaución hasta disponer de un informe técnico completo.
En los próximos días, los propietarios deberán contratar a un profesional que evalúe el estado del inmueble y determine las reparaciones necesarias. Ese informe será remitido al Ayuntamiento, que decidirá entonces si se levanta el precinto y los vecinos pueden regresar a sus casas. El coste de las reparaciones correrá, en un principio, a cargo del seguro del hogar que Sergio tiene contratado, aunque aún es pronto para poner una cifra.