NAVIDAD ZARAGOZA

Aragoneses que retornan, el perfil mayoritario de visitante esta Navidad en Zaragoza

Cientos de zaragozanos han regresado a su ciudad natal estos días | Foto: Pilar Álvarez
La Navidad es un momento de reencuentros familiares en Zaragoza

La capital aragonesa vive estos días una de sus estampas más entrañables. Entre luces de Navidad y churros con chocolate, el bullicio de familias paseando por el centro confirman lo que ya se percibe a simple vista. Y es que, en Navidad, el visitante más habitual en la ciudad no llega de lejos, sino que vuelve a casa.

Desde la Oficina de Turismo de la plaza del Pilar así lo confirman. "Como pasa siempre en estas fechas, nos encontramos con un público diferente al de otras épocas del año. Además de personas que viajan por turismo, hay mucho retornado. Son gente de Zaragoza o de Aragón que vive fuera y aprovecha estas fechas para juntarse con la familia y disfrutar de la ciudad en la que han nacido", señala uno de los técnicos del servicio.

Ese regreso se traduce en calles llenas a cualquier hora y cualquier día de la semana. Las vacaciones escolares y laborales hacen que las visitas ya no se concentren solo en el fin de semana. "Los retornados se quedan una semana o diez días, así que les da igual que sea sábado o miércoles. Las visitas están mucho más repartidas", explican desde Turismo.

Muchos abuelos disfrutan junto a sus nietos de esta época del año en Zaragoza | Foto: Pilar Álvarez

Las preguntas que llegan al mostrador también cambian. "Nos consultan sobre todo por cosas diferentes que no hay el resto del año", apuntan. Las actividades navideñas organizadas por el Ayuntamiento de Zaragoza en la plaza del Pilar y el Parque Grande José Antonio Labordeta son las grandes protagonistas, junto al bus turístico, que estos días circula lleno de familias.

EL GUSTO DE PASEAR JUNTO A NUESTROS SERES QUERIDOS

Ese ambiente se palpa a pie de calle. Luna pasea junto a su tía, su hermano y un bebé, protegidos del frío con bufandas y gorros. "Vamos a desayunar chocolate con churros ahora que ya no llueve y disfrutar del mercado y la Navidad", cuenta la tía. Luna ha venido desde Logroño para pasar unos días con la familia. "Vamos a ir a ver un museo que tiene una exposición de Alicia en el país de las maravillas", relata su hermano.

Un poco más allá, un padre y una hija apuran unos dulces junto Mercado Navideño de la plaza del Pilar. "He venido con mi hijica y unas amigas a patinar sobre hielo, comer unos churricos y pasar una mañana de Navidad", explica él. A pocos metros, junto a la entrada de la Basílica del Pilar, una pareja de abuelos murcianos pasea de la mano de sus nietos. "Hemos venido a verlos a ellos", dice la abuela.

"Hemos venido a visitar la ciudad, ver el Pilar y dormir un día en un hotel", cuenta Alejandro, uno de los pequeños. A lo que su abuelo añade: "Luego iremos al mercado y al Belén. Comeremos por la ciudad".

En definitiva, historias distintas que comparten un mismo escenario. Una Zaragoza que en Navidad se convierte en punto de encuentro para quienes vuelven y una ciudad que, estos días, se disfruta sin tantas prisas, como solo se hace cuando se está en casa.