El barrio de Zaragoza que rozó el Gordo en la Lotería de Navidad: un número que lo cambia todo
El Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad de este 2025 dejó en un barrio de Zaragoza una de esas historias que se recordarán durante años. Una mezcla de alegría, emoción y ese inevitable "qué hubiera pasado si…". La Agrupación de Comerciantes de La Jota y alrededores había vendido participaciones del número 79.433, el inmediatamente posterior al Gordo, que este año fue el 79.432.
Un solo número de diferencia separó al barrio del gran premio, pero aun así la fortuna quiso dejar su huella. El número anterior y posterior al Gordo están premiados con 2.000 euros por décimo, un pellizco que, aunque lejos de los millones soñados, ha llenado conversaciones estos días cada rincón del barrio.
En el caso de La Jota, el premio se reduce a más de una cuarta parte, ya que el décimo se había repartido en participaciones y estas a la vez llevaban donativo, por lo que en realidad se jugaban cuatro euros. El resultado, en definitiva, unos 441 euros por participación, una cantidad que muchos vecinos celebran como un pequeño regalo navideño caído del cielo.
Tras conocerse la noticia al ver en las pantallas el número premiado con el Gordo, la propia Agrupación de Comerciantes quiso agradecer el apoyo recibido con un mensaje en las redes sociales del barrio. "Gracias a todos los que habéis participado comprando una o varias participaciones de nuestro número. Cuando sepamos donde y como se va a pagar os lo hacemos saber por nuestras redes. Tener paciencia. Todo llegará", explicaban, ante la necesidad de muchos vecinos de saber cuándo y dónde iban a cobrar lo ganado.
Las reacciones por parte de decenas de vecinos no tardaron en aparecer. La alegría se mezclaba con la espinita de haberse quedado tan cerca del Gordo. "Podía haber sido el Gordo, pero no ha sido así. Aun así bienvenido sea. Felicidades a todos que lleváis este número que seremos muchos del barrio", escribía un vecino, reflejando el sentir general. Otro comentario resumía perfectamente esa sensación agridulce. "Están bien los 441 euros, pero saben a poco sabiendo que nos hemos quedado a un número", reconocía.
Aun así, en La Jota predomina el buen humor. No todos los días se puede decir que la suerte llamó a la puerta, aunque fuera para quedarse en el rellano. Este año, el barrio no se hizo millonario, pero sí ganó una anécdota y la certeza de que, al menos por un número, La Jota estuvo más cerca que nunca del Gordo.