Después de dos meses, los sondeos arqueológicos que se estaban llevando en la calle Coso de Zaragoza han finalizado. Los trabajos, que se dividieron en dos fases (primero en la plaza de San Miguel y a partir de junio en el Coso), han obligado durante estos meses a modificar el trayecto de hasta once líneas de autobús urbano que esta tarde recuperarán sus recorridos habituales, al igual que el resto de la movilidad, de forma progresiva y en coordinación con la Policía Local.
En el Coso, las tareas se han centrado en el tramo entre la plaza de España y la calle de Espartero, donde se han abierto un total de diez sondeos arqueológicos que han mostrado un subsuelo muy alterado por el paso de los años y las infraestructuras. A tres metros de profundidad se ha detectado una galería de hormigón, construida en las primeras décadas del siglo XX, para la conducción de la red de abastecimiento de agua. Cabe recordar que no fue hasta 1979 cuando el Ayuntamiento emprendió funciones arqueológicas en la ciudad con las que ya hubo una mayor sensibilidad y protección del patrimonio.
De los 3,5 a los 5 metros de profundidad, los sondeos arqueológicos sí que han resultado valiosos para conocer más detalles de la historia de la ciudad. Así, en toda esta zona del Coso se sitúa en su fondo lo que era el foso extramuros de la muralla romana, que se encuentra colmatado con fragmentos, materiales y tierras de los siglos XII y XIII, sobre los que se levantan algunos elementos (muros, suelos…) de época bajomedieval de los siglos XIV-XV.
Estas estructuras medievales están colmatadas por materiales de finales del siglo XV y principios del XVI que fechan el momento de su abandono y amortización. A partir de ahí y hacia la superficie, se van sucediendo distintos niveles de infraestructuras y servicios de la época moderna, como la galería de hormigón, algunas vías de los antiguos tranvías, o los pavimentos y asfaltados posteriores.
SONDEOS EN SAN MIGUEL
No se encontraron estructuras, tumbas completas, fosas, sarcófagos, si bien a partir de la información de los sondeos se comprobó que era una zona que en época romana ya estaba habitada. Todos estos datos, según los arqueólogos municipales, desde el punto de vista histórico patrimonial, permitirán completar los planos de las distintas épocas de Zaragoza.
En estos momentos, el Ayuntamiento trabaja en realizar el análisis de todos los materiales y los informes correspondientes, tanto del área de la plaza de San Miguel como del Coso, para remitirlos a Patrimonio del Gobierno de Aragón, administración que tiene la competencia y control sobre los restos arqueológicos, y con la que se trabajará ante el futuro diseño de la reforma de estas áreas urbanas.


