Miedo por el garaje okupado de la calle Montañés: “Ir mirándote las espaldas no es vida”

Los vecinos siguen pendientes del desalojo mientras la Policía ha intensificado la vigilancia
Los vecinos siguen pendientes del desalojo
photo_camera La Policía identificó a 22 personas viviendo "en condiciones insalubres"

En el corazón del barrio de las Delicias de Zaragoza, a pocos metros del Servicio Aragonés de Salud, el concurrido Teatro de las Esquinas o Vía Univérsitas, la calle Montañés está prácticamente vacía. La suciedad, heces y el olor a orina son la nota dominante. El centro neurálgico del problema es el número seis, donde se encuentra el garaje en el que la Policía Nacional identificó este lunes a 22 okupas viviendo en situación irregular y “condiciones insalubres”, según su versión y la del Ayuntamiento. Este espacio sufrió un incendio hace dos años, para más inri.

No es el único motivo por el que esta calle ha acaparado en los últimos días la página de sucesos. El viernes, dos personas, que la versión policial relaciona con el garaje, resultaron heridas graves por arma blanca. La Policía incautó un machete y dos cuchillos. Hay vecinos que no han aguantado más. De hecho, ya se habían marchado de sus pisos cuando sucedió. Una de ellas, que prefiere no revelar su nombre, lo hizo en noviembre con sus hijos a casa de sus padres, dejando a su pareja pendiente del domicilio ante el riesgo, dice, de que “se te meta alguien”. “Lo hice por miedo a que les pasara algo”, explica.

Durante los meses previos, “desde verano o antes”, las broncas nocturnas y los altercados han sido constantes. “Te dejaban el pis, la caca, vómito o incluso nos frotaron heces por las puertas y las barandillas. Han roto cristales de la terrazas, puertas o se sentaban en el patio a fumar y a beber”, relata. Hasta el garaje, venía “gente de todos lados” de fiesta “hasta que algunos se han quedado”. “Esto se ha convertido en la Coliseum de las Delicias”, ironiza. A esta vecina le han robado el trastero hasta en tres ocasiones, una de ellas con efectos de valor sentimental.

Vecinos-Delicias-Inseguridad
"Puedo volver pero no quiero", relata una de las vecinas que se han marchado

Por poder, puedo volver pero no quiero”, cuenta, por lo que exige a Servihabitat que la reubiquen. Acusa a la inmobiliaria de desoír “por activa y por pasiva” las quejas de ella y otros inquilinos. “Las cuchilladas ya son algo fuera de lo normal, lo mismo a las ocho de la mañana que a las tres del mediodía. Vivir mirándote las espaldas no es vida y que te roben es lo de menos”, comenta.

La presencia policial se ha intensificado. Dos coches de la Nacional apostados frente al garaje en la mañana gris y lluviosa de este miércoles dan cuenta de ello. No hay novedades respecto al desalojo. Será el juez quien decida cuando puede llevarse a cabo y hasta entonces se mantendrá un dispositivo de seguridad.
 

Más en ZARAGOZA