El Matarraña es uno de los rincones más fascinantes de Aragón, un lugar donde las calles empedradas, las plazuelas tranquilas y los edificios de piedra te trasladan directamente a la época medieval. Entre todos sus pueblos destaca Calaceite, un municipio de Teruel que es conocido por un riquísimo patrimonio histórico y natural que le hace ser uno de los Pueblos más Bonitos de España, pero también por ser refugio de varios Premios Nobel y escritores internacionales que lo eligieron para vivir y crear.
Situado a solo 22 minutos en coche de Valderrobres, este pequeño pueblo del noreste de Teruel enamora por su entramado urbano, su alma cultural y su legado íbero. Quien busca qué ver en Calaceite descubre un destino ideal para perderse entre calles de piedra, plazas con historia y paisajes que combinan olivos centenarios con colinas suaves.
- CALACEITE, EL PUEBLO DE TERUEL QUE ACOGIÓ A PREMIOS NOBEL DE LITERATURA
- AYUNTAMIENTO CALACEITE
- PLAZA DE ESPAÑA
- PLAZA DE LOS ARTISTAS
- PORTALET DE MAELLA
- CASA MOIX
- CAPILLA DE LA VIRGEN DEL PILAR
- CAPILLA DE SAN ROQUE
- CAPILLA DE SAN ANTONIO
- IGLESIA DE LA ASUNCIÓN
- MUSEO JUAN CABRÉ
- ERMITA DE SAN CRISTÓBAL
- ERMITA DE SANTA ANA
- LA BASSA
- POBLADO IBÉRICO DE SAN ANTONIO
- POBLADO IBÉRICO "TOSSAL REDÓ"
- POBLADO IBÉRICO "ELS CASTELLANS"
- CÓMO LLEGAR A CALACEITE
CALACEITE, EL PUEBLO DE TERUEL QUE ACOGIÓ A PREMIOS NOBEL DE LITERATURA
Con menos de mil habitantes, la localidad de Calaceite en Teruel ha sido durante décadas refugio de artistas, escritores y pensadores. Entre los años 70 y 90, este municipio del Matarraña atrajo a autores de renombre como José Donoso, Premio Nacional de Literatura chileno y figura clave del boom latinoamericano, que vivió aquí con su esposa durante varios años. También pasaron temporadas el poeta y traductor Ángel Crespo, el escritor franco-australiano Didier Coste, impulsor de la Fundación Noesis, y otros creadores como Mauricio Wacquez, Giorgio della Roca o Alberto Cousté. Todos ellos encontraron en este municipio inspiración, tranquilidad y un entorno propicio para la creación literaria.
Este ambiente artístico convirtió a esta localidad en un pequeño núcleo intelectual dentro del mundo rural. La influencia de estos escritores se dejó notar no solo en la vida cultural del pueblo, sino también en su proyección internacional. Pero más allá de su identidad literaria, Calaceite es uno de los destinos más singulares de Aragón para hacer una escapada de fin de semana. Por lo que si te estás preguntando qué ver en la capital cultural del Matarraña, aquí tienes un listado de los lugares más especiales de esta joya de Teruel que no puedes dejarte de ver.
AYUNTAMIENTO CALACEITE
Uno de los primeros lugares que hay que ver en Calaceite es su Ayuntamiento. Construido entre 1609 y 1612 por el cantero Pedro Pizarro, es uno de los mejores ejemplos de arquitectura renacentista civil de la comarca. Su fachada sobria y elegante domina la plaza de España, y en su planta baja conserva una lonja y las antiguas cárceles, que hoy forman parte de la Ruta de las Cárceles del Mezquín-Matarraña y que se pueden visitar.
Por otro lado, en el primer piso se encuentra el Salón de Plenos y una capilla con altar restaurado y un crucifijo del Santo Cristo. El edificio conserva también una importante colección de documentos históricos, como los estatutos penales del siglo XVII. Algunos de ellos recogen penas tan duras como la muerte por horca o el destierro perpetuo, lo que revela la intensa historia administrativa y judicial que vivió este pequeño pueblo de Teruel.
PLAZA DE ESPAÑA
Centro neurálgico del municipio, la Plaza de España ha sido durante siglos el corazón de la vida pública de Calaceite. Aquí tenían lugar mercados, asambleas y actos religiosos. Rodeada de soportales, casas nobles, la iglesia parroquial y el Ayuntamiento, este espacio abierto era conocido como el “sitjar”, el lugar donde se almacenaban cereales en silos subterráneos.
Bajo sus porches se ajusticiaba a los presos y se realizaban transacciones comerciales y juicios populares. Hoy en día, la plaza conserva ese aire solemne y a la vez cotidiano que hace que sea uno de los rincones imprescindibles que ver. Desde ella parten algunas de las calles más fotogénicas del pueblo, como la calle Mayor y la calle Maella.
PLAZA DE LOS ARTISTAS
La plaza de los Artistas es uno de esos espacios que solo entiendes cuando lo vives. Erigida en 1999, esta plaza se construyó como homenaje a los creadores que encontraron en Calaceite un lugar de calma e inspiración. Situada en un extremo elevado del pueblo, desde aquí se disfruta de una vista panorámica del entorno rural que rodea al casco urbano.
La plaza es pequeña, pero muy simbólica, y refleja el espíritu que convirtió a la localidad en un pueblo vinculado al arte, la creación y la literatura.
PORTALET DE MAELLA
El Portalet de Maella da paso a una de las calles con más historia del casco antiguo. Su trazado irregular y empedrado, con escaleras y casas adosadas, conecta la Plaza de España con La Bassa. Pasear por esta vía es como hacer un viaje al pasado, rodeado de fachadas de piedra, aleros de madera y rejas forjadas que conservan su estética original.
Se trata de una zona muy fotografiada por los visitantes que buscan qué ver en Calaceite, especialmente por la armonía que ofrece entre arquitectura tradicional, desniveles del terreno y perspectiva urbana. Aquí se respira la esencia de un pueblo que ha sabido mantener su identidad a lo largo de los siglos.
CASA MOIX
La Casa Moix es uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil del siglo XVIII en Calaceite. Su amplia balconada de madera y sus elementos ornamentales destacan entre las casas señoriales del casco antiguo. No es solo un edificio bonito: su fachada fue reproducida en el Pueblo Español de Barcelona como símbolo del patrimonio arquitectónico de Aragón.
En la actualidad, acoge actividades culturales, exposiciones y encuentros que dinamizan la vida cultural del municipio. Para quienes se preguntan qué ver en Calaceite más allá de lo monumental, la Casa Moix ofrece una experiencia estética y cultural muy especial.
CAPILLA DE LA VIRGEN DEL PILAR
Una de las joyas arquitectónicas que no puedes perderte en este pueblo del Matarraña es la Capilla de la Virgen del Pilar. Levantada sobre uno de los portales de la antigua muralla del pueblo, esta capilla barroca del siglo XVIII destaca por su ubicación estratégica y su singularidad. Desde ella confluyen hasta ocho calles, lo que la convierte en un punto neurálgico del casco urbano.
La capilla tiene un gran valor simbólico para los calaceitanos, no solo por su componente religioso, sino también por su papel en la historia defensiva del pueblo. Se trata de un excelente ejemplo de cómo las puertas de la muralla medieval se fueron transformando en pequeños templos, fusionando la defensa con la devoción religiosa.
CAPILLA DE SAN ROQUE
La Capilla de San Roque, construida en 1613, se encuentra a las afueras del casco urbano, junto al antiguo hospital de Calaceite. Esta capilla es un claro ejemplo de la arquitectura renacentista de la zona, con una estructura sencilla pero elegante. Su ubicación, en una pendiente natural, añade un componente simbólico, ya que fue levantada fuera de las murallas del pueblo para proteger a la población de enfermedades como la peste.
Al ser un punto de referencia para los habitantes del municipio durante siglos, la capilla de San Roque se ha convertido en un lugar de culto y recuerdo, especialmente durante las festividades locales. Esta es una de las pequeñas capillas que forman parte del patrimonio religioso del municipio para quienes buscan sumergirse en su historia más profunda.
CAPILLA DE SAN ANTONIO
La Capilla de San Antonio, datada en el siglo XVII, forma parte del conjunto de portales-capilla que se pueden encontrar en varios puntos del municipio. Ubicada cerca de la entrada sur del pueblo, esta capilla es otro ejemplo de la fusión de lo defensivo con lo religioso que caracteriza a Calaceite.
El lugar es sencillo, pero con una gran carga simbólica, ya que al estar construida sobre uno de los portales de la antigua muralla del pueblo, su estructura también servía como un punto de acceso al casco urbano. Esta capilla es especialmente popular durante las festividades locales, donde se realizan procesiones y actos litúrgicos en su honor.
IGLESIA DE LA ASUNCIÓN
La Iglesia de la Asunción es uno de los monumentos más grandes y emblemáticos que ver en Calaceite. Este templo barroco fue edificado en 1695 sobre la base de una iglesia medieval más pequeña. Su arquitectura de estilo barroco y su imponente fachada son un claro reflejo de la riqueza cultural y religiosa del pueblo.
El interior de la iglesia alberga una nave central amplia, con tres naves laterales y una impresionante torre octogonal. Además de su arquitectura, destaca por su decoración y la belleza de las puertas de forja que adornan la entrada. Este lugar de culto es uno de los principales puntos de referencia para los fieles locales y para quienes buscan sumergirse en la historia religiosa.
MUSEO JUAN CABRÉ
El Museo Juan Cabré es otro de los lugares más interesantes, especialmente para los amantes de la arqueología y la historia. Dedicado al célebre arqueólogo calaceitano, el museo alberga una impresionante colección de piezas que van desde la Prehistoria hasta la época visigoda, además de objetos relacionados con el legado íbero de la zona.
El museo se encuentra ubicado en una antigua casa rehabilitada en el casco histórico del pueblo, lo que añade un valor arquitectónico adicional al recorrido. A lo largo de sus salas, se pueden observar herramientas, cerámicas, pinturas rupestres y otros vestigios de las antiguas civilizaciones que habitaron el Matarraña. Sin duda, una visita imprescindible para conocer más a fondo el pasado de Calaceite y su importancia en el contexto arqueológico de Aragón.
ERMITA DE SAN CRISTÓBAL
La Ermita de San Cristóbal está situada en uno de los cerros que rodean Calaceite, lo que la convierte en un excelente mirador natural. Desde aquí se pueden contemplar unas vistas panorámicas de la comarca del Matarraña, que son especialmente espectaculares al amanecer o al atardecer. Este lugar es habitual en las rutas de senderismo que recorren los alrededores del pueblo.
La ermita es también un importante lugar de peregrinaje durante las festividades locales, como la romería de San Cristóbal. A pesar de su simplicidad, su ubicación privilegiada y su historia la convierten en uno de los lugares más tranquilos y espirituales.
ERMITA DE SANTA ANA
La Ermita de Santa Ana se encuentra en una zona rural cercana al pueblo, rodeada de campos de olivos y en un entorno natural idóneo para quienes disfrutan del senderismo. Esta ermita, de estructura sencilla, es un lugar de recogimiento que atrae a aquellos que buscan paz y serenidad en medio de la naturaleza.
Si te preguntas qué ver en Calaceite en cuanto a patrimonio religioso, la Ermita de Santa Ana es una parada ideal para disfrutar de la calma que caracteriza a este pueblo aragonés. Desde aquí, se pueden realizar diversas rutas por la zona, todas ellas llenas de belleza y tranquilidad.
LA BASSA
La Bassa es uno de esos lugares con una carga histórica que refleja cómo se organizaba la vida cotidiana del pueblo en tiempos pasados. Este antiguo depósito de agua, que recogía las precipitaciones para abastecer a la población y al ganado, fue crucial en la gestión del agua en una comarca agrícola como el Matarraña. Con el paso de los años, la bassa se transformó en un lavadero, siendo un lugar de encuentro para las mujeres del pueblo, que acudían aquí a realizar las tareas domésticas.
Hoy, la Bassa es una plaza tranquila que conserva ese aire rústico y natural, y es el punto de partida para algunas de las rutas a pie más agradables en uno de los pueblos más bonitos de España. Rodeada de viviendas tradicionales y un espacio ajardinado, este rincón invita a la relajación, al paseo y a disfrutar de la historia del pueblo de una manera única.
POBLADO IBÉRICO DE SAN ANTONIO
El Poblado Ibérico de San Antonio es una de las principales razones por las que Calaceite se ha ganado un lugar en el corazón de los amantes de la arqueología. Este yacimiento, excavado por el célebre arqueólogo calaceitano Juan Cabré, fue habitado desde el siglo V a.C. hasta el siglo III a.C. Los restos de las viviendas, las murallas y los objetos cerámicos encontrados en el lugar nos dan una idea clara de cómo vivían los íberos en la región.
Ubicado a solo 1 km del centro del pueblo, el yacimiento está en una colina que permite a los visitantes disfrutar de unas vistas espectaculares del entorno natural. Además de su valor histórico, el Poblado Ibérico de San Antonio es un excelente lugar para hacer senderismo, ya que está perfectamente integrado en el paisaje montañoso del Matarraña.
POBLADO IBÉRICO "TOSSAL REDÓ"
Otro yacimiento destacado cerca de Calaceite es el Poblado Ibérico de Tossal Redó, que incluye dos poblados cercanos. Uno de ellos, el “pequeño”, se encuentra en mal estado de conservación, pero el “grande” ha sido recientemente restaurado, permitiendo a los visitantes una mejor comprensión de la vida en la época ibérica. Este poblado, que data de entre los siglos VI y IV a.C., tiene un trazado de calles que se conectan con casas de planta cuadrada.
Las excavaciones realizadas en el Tossal Redó han sacado a la luz restos de murallas, torreones y una estructura defensiva que da cuenta de la importancia estratégica del lugar. Es otro punto clave para quienes se interesan por la historia de los íberos y el legado arqueológico de la zona. Si te preguntas qué ver en Calaceite relacionado con los pueblos antiguos, este poblado es un ejemplo fascinante.
POBLADO IBÉRICO "ELS CASTELLANS"
El Poblado Ibérico de Els Castellans, excavado entre 1910 y 1912, es otro de los grandes descubrimientos arqueológicos de la zona. Con una distribución urbana muy definida, este asentamiento tiene una calle central rodeada de casas rectangulares adosadas, lo que refleja una organización social bien estructurada. Además, el yacimiento incluye una impresionante fortificación, con bastiones y fosos que servían como defensa ante posibles ataques.
Los trabajos arqueológicos realizados en el poblado de Els Castellans han sido fundamentales para entender cómo vivían los íberos en la región, y es un lugar ideal para aquellos que buscan una inmersión completa en el pasado histórico del municipio.
CÓMO LLEGAR A CALACEITE
Teruel
La distancia entre Teruel y Calaceite es de unos 178 kilómetros, lo que equivale a aproximadamente dos horas en coche por carretera.
Zaragoza
Desde Zaragoza, se puede llegar en 1 hora y 45 minutos tomando la N-232 y la A-1413, un trayecto muy bien señalizado y con paisajes que invitan a hacer paradas en el camino.
Si prefieres llegar desde otras localidades cercanas, como Valderrobres, Calaceite está a solo 22 minutos en coche. También se puede acceder fácilmente desde Tarragona, que está a aproximadamente una hora en coche. El municipio cuenta con buenas conexiones por carretera, lo que facilita su acceso tanto para turistas como para locales.
Visitar Calaceite es descubrir un lugar lleno de historia, cultura, arte y naturaleza. Este pintoresco pueblo del Matarraña tiene todo lo necesario para una escapada perfecta: arquitectura medieval, legado íbero, tradiciones ancestrales y un entorno natural que invita a ser explorado.
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