El Ayuntamiento de Teruel tranquiliza a los vecinos y garantiza la estabilidad del Óvalo

Aclaran que el boquete abierto en los últimos días “nada tiene que ver” con oquedades en el subsuelo
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photo_camera La alcaldesa Emma Buj y el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Cruzado, visitan los trabajos. Foto: Ayuntamiento de Teruel

El Ayuntamiento de Teruel busca tranquilizar a sus vecinos tras que en los últimos días se abriese un boquete en el paseo del Óvalo que hizo que todas las alarmas saltasen. Según el consistorio “nada tiene que ver” con la aparición de oquedades en el subsuelo. Garantizan la estabilidad de la zona fundamentándose en un estudio geotécnico de 2003.

Según explican, un caso similar al de los últimos días se dio ya en 2018 cuando las obras para reparar una tubería de agua causaron manchas de humedad en las paredes de piedra de la Escalinata y se fueron difuminando una vez solucionado el problema. Actualmente, a falta de colocar el adoquinado, el servicio concesionario de Aguas de Teruel ha finalizado las obras de compactación del terreno en el inicio del paseo del Óvalo en su confluencia con la calle Nueva. 

Allí, los operarios habían abierto un socavón para reparar las filtraciones en la acometida de saneamiento de un establecimiento. Para reparar la filtración a varios metros de profundidad se tuvo que abrir un agujero que ha sido rellenado y compactado quedando perfectamente estabilizado el terreno.

UN ESTUDIO DE HACE DOS DÉCADAS GARANTIZA LA ESTABILIDAD

Además, desde el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Teruel recuerdan que en 2002, con motivo de la reforma del paseo del Óvalo, ya se acometieron una serie de actuaciones de envergadura para garantizar la estabilidad de todo el Paseo. Se realizaron unos sondeos geológicos, con prospecciones de 20 metros de profundidad, precisamente en las inmediaciones del Hotel Cristina, justo en el mismo punto en el que ha actuado estos días para reparar la acometida de agua. 

Esos sondeos se hicieron con el objetivo de estudiar la solución constructiva para toda la obra del paseo, incluida la galería subterránea por donde discurren las instalaciones y también para definir la cimentación del ascensor que se construyó para enlazar los jardincillos con el centro de la ciudad.

Entre otras actuaciones ejecutadas en el Óvalo por el prestigioso equipo de arquitectos de David Chiperfield, se pavimentó la vía y se renovaron todos los servicios de abastecimiento de agua, luz y telefonía. Además, en la confluencia de la calle del Salvador con el Óvalo, se inyectó una gran cantidad de hormigón para afianzar el terreno y garantizar la estabilidad vigente hasta hoy.

CALLE SAN FRANCISCO

Los estudios geofísicos realizados en el último año en la calle San Francisco también permitieron analizar el subsuelo del Paseo del Óvalo hasta la Escalinata. Así, para conocer la localización y extensión de posibles zonas aflojadas o con un contenido en humedad anómalo se ha aplicado la metodología geofísica específica para estos casos, combinando diferentes técnicas con el fin de obtener la mayor cantidad de información posible acerca de las características del subsuelo desde el inicio de la Escalinata en el Óvalo y a lo largo de toda la calle San Francisco. 

Además, el Ayuntamiento ha encargado un proyecto de entorno a 40.000 euros para instalar unos piezómetros en la calle de San Francisco y en el camino de la Estación que medirán la evolución del nivel freático en la zona.