Ya se conoce la sentencia para Jesús Rafael Hernández Dual, alias el Paletas, autor del tiroteo en el barrio de Torrero en Zaragoza de hace dos veranos y que casi acaba con la vida de un padre y su hijo mientras descargaban la compra del coche junto a su familia. Los hechos, calificados como un "ataque premeditado" y juzgados como un doble intento de asesinato y tenencia ilícita de armas, revelaron el enfrentamiento entre dos familias con un desenlace violento y que pudo ser mortal. Por las graves lesiones ocasionadas al Chiqui y su hijo mediante siete disparos, el acusado deberá indemnizarles con casi 150.00 euros.
El tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Zaragoza, presidido por la magistrada Nicolasa García, ha sido firme y según dicta la sentencia a la que ha tenido acceso ARAGÓNPRESS, el Paletas ha sido condenado a ocho años de cárcel por cada uno de los dos delitos de asesinato en grado de tentativa pese a tener en cuenta la atenuante analógica de alteración psíquica. Un matiz que tanto el acusado, quien se mostró visiblemente nervioso y acompañado de un psicólogo durante la vista oral, como su defensa, pretendían elevar a eximente completa para intentar eludir la condena.
Asimismo, el fallo también le ha sentenciado a un año y tres meses de prisión por el delito de tenencia ilícita de armas con la misma atenuante. El Paletas, en prisión provisional por estos hechos, no podrá acercarse a menos de 500 metros ni comunicarse con el Chiqui y su hijo por un tiempo de nueve años. En cuanto al desglose de la responsabilidad civil, el tribunal le obliga a pagar 117.986,44 euros al Chiqui y otros 30.862,16 euros a su hijo. También deberá abonar al Salud los gastos derivados de las lesiones sufridas por las víctimas, que ascienden a 20.876,76 euros.
EL TIROTEO, A PLENA LUZ DEL DÍA EN EL BARRIO DE TORRERO
El tiroteo en cuestión se produjo la mañana del 28 de julio de 2023, cuando el Chiqui, su mujer, y sus dos hijos (uno menor y otro con un importante grado de discapacidad física), acababan de volver del supermercado y descargaban la compra en frente del portal de su casa, en la calle Lasierra Purroy. Fue entonces cuando el Paletas, subido a bordo de un Citroen Picasso, aminoró la velocidad y disparó al patriarca y a su hijo mayor al grito de “¡Chiqui me cago en tus muertos!”.
“Nos ha roto la vida, tengo miedo de que este hombre salga de la cárcel y venga a matarme otra vez”, señaló el Chiqui durante el juicio celebrado hace dos semanas. Sus lesiones, en la espalda y el abdomen, le causaron un shock hipovolémico con fracaso multiorgánico que, de no ser por la asistencia médica, le hubieran causado la muerte. Su hijo recibió al menos un disparo en una pierna y rasguños en un brazo a consecuencia de una bala que no llegó a impactar.
EL ACUSADO HUYÓ A LÉRIDA DONDE FINALMENTE FUE DETENIDO
“Al escuchar los disparos me tiré al suelo pensando que habían matado a mi marido y a mi hijo”, apuntó la matriarca, quien sostiene que todos los miembros de la familiar, incluido el menor que presenció los hechos, tienen trauma después de lo sucedido. Es por eso que las acusaciones particulares, en manos de los abogados Alejandro Giménez Planas y Octavio Sesma, solicitaron hasta 27 años de cárcel.
Tras disparar a padre e hijo, el acusado huyó con su mujer e hijos a Lérida. “Me quería ir a mi país, a Cataluña”, llegó a decir a los jueces durante la vista oral. El Grupo de Homicidios, a cargo de la investigación, pronto le encontró en un hotel de Balaguer, donde finalmente fue detenido. A través de escuchas telefónicas, el imputado llegó a confesar los hechos (“No ha sido uno, han sido tres mochazos”, llegó a manifestar en una conversación con un familiar), y aunque nunca se encontró el arma del crimen, fueron encontradas vainas del mismo calibre en su casa, junto a una escopeta lista para disparar.

