La Policía tumba en Zaragoza una red que blanqueaba dinero con documentos falsos y “mulas” captadas en la calle
La Policía Nacional ha desarticulado en Zaragoza una red criminal que operaba con más de medio centenar de identidades falsas para desviar cerca de 600.000 euros procedentes de estafas tecnológicas. Cuatro personas han sido detenidas en el marco de la operación “Prisma”, un entramado asentado parcialmente en la capital aragonesa que movía el dinero defraudado mediante “mulas” captadas en el barrio de Las Delicias. La organización había perfeccionado un sistema para abrir cuentas bancarias con documentación falsificada y retirar el dinero en cuestión de minutos para impedir su rastreo.
La investigación arrancó el año pasado tras detectarse un fraude masivo cometido mediante la modalidad “Man in the Middle”, una técnica basada en interceptar comunicaciones legítimas de empresas para desviar pagos a cuentas controladas por los estafadores. El perjuicio total asciende a 590.713 euros, de los que más de 311.000 han podido ser bloqueados o recuperados por los agentes.
UNA RED DE IDENTIDADES FALSAS Y “MULAS” CAPTADAS EN DELICIAS
Según fuentes popliciales, el grupo funcionaba como una infraestructura financiera que daba soporte a los autores materiales de las estafas. No ejecutaban directamente los engaños, pero sí levantaban toda la estructura para mover el dinero: falsificaban pasaportes y permisos de residencia, asignaban números de identificación ficticios y creaban auténticas identidades en serie para operar con ellas.
Parte de esas identidades eran utilizadas por “mulas”, personas captadas en Las Delicias que abrían cuentas presenciales en distintas entidades bancarias de Zaragoza a cambio de una comisión. Una vez ingresado el dinero estafado, estas “mulas” facilitaban las claves de acceso al grupo o retiraban ellas mismas el efectivo en cajeros automáticos para entregarlo rápidamente a la organización.
EL MÉTODO: DESVIAR PAGOS LEGÍTIMOS DE EMPRESAS
La técnica empleada, conocida como “Man in the Middle”, consiste en introducirse en los sistemas informáticos de compañías, interceptar correos y manipular facturas. Cuando las víctimas realizaban una transferencia que creían legítima, el dinero acababa en cuentas abiertas con documentación falsa. Después, el entramado lo movía con agilidad hacia otras cuentas, incluso en el extranjero, para evitar que pudiera rastrearse.
En total, once personas han sido investigadas por formar parte de esta operativa, algunas integradas en la estructura principal y otras vinculadas a la apertura fraudulenta de cuentas o al uso de documentación falsificada.
DOS REGISTROS EN ZARAGOZA Y TRES INGRESOS EN PRISIÓN
La operación culminó con dos registros domiciliarios en pisos de los barrios de Delicias y Valdefierro. Allí se intervinieron 23 pasaportes falsificados, 15 teléfonos móviles, dos ordenadores portátiles y abundante documentación vinculada a la actividad criminal: nóminas falsas, contratos, tarjetas bancarias o justificantes de envíos de dinero.
El primer investigado había sido detenido semanas atrás y quedó en libertad tras pasar a disposición judicial. Los otros tres arrestados fueron puestos ante el Juzgado de Guardia este miércoles, que acordó su ingreso en prisión provisional. La investigación continúa abierta a la espera del análisis completo del material intervenido.