Cuatro años de cárcel para el hombre que violó en Zaragoza a la niñera de su hijo, que era su prima

El acusado ha sido condenado a cuatro años de cárcel por una agresión sexual en Zaragoza.
“Estaba en shock y creía que me iba a desmayar, estaba en un lugar donde no me podía defender”, llegó a decir la víctima por agresión sexual ante los magistrados

“Estaba en shock y creía que me iba a desmayar, estaba en un lugar donde no me podía defender”, llegó a decir la víctima por agresión sexual en Zaragoza ante los magistrados de la Audiencia Provincial hace dos semanas. El acusado, Pedro C. M., la había contratado como niñera de su hijo de dos años, y además era sobrino-primo suyo. La Sección Tercera le ha condenado a cuatro años de cárcel y una indemnización a la víctima de 10.000 euros, además de no poder acercarse a ella a menos de 200 metros por un tiempo de cinco años.

Lo sucedido se remonta a primera hora del 1 de septiembre de 2022, en la casa del acusado donde la víctima, de 18 años, llevaba trabajando como niñera apenas una semana para sacarse algún dinero extra. El procesado era sobrino de su abuela y primo de su madre, por lo que tenían una relación de parentesco lejana aunque se conocía de hace años. Su horario laboral le hacía llegar al domicilio entre las 7.30 y 8.00 horas, cuando el bebé aún estaba dormido y el acusado esperaba su llegada para ir a trabajar.

Esa mañana se encontraba cansada, y cuando se fue a echar un rato en el sofá antes de que el niño despertara, se le hizo raro que el acusado no se fuera a trabajar. “Me dijo que me tumbara en el sofá que estaba él, y yo lo hice pero en la esquina contraria de donde él estaba”. La joven, que se derrumbó en repetidas ocasiones al contar lo sucedido en la Audiencia Provincial de Zaragoza, contó cómo Pedro C. M. le comenzó a preguntar cosas como “¿tienes novio?, ¿te han besado alguna vez?” a lo que ella respondió con un tajante “no”; hasta que pasó a la acción física y le pregunto si podía darle un abrazo.

“¡PERO QUÉ HACES QUE SOMOS PRIMOS!”, LE DIJO LA VÍCTIMA

Ella no se opuso ya que ante todo eran familia, pero cuando el acusado comenzó a apretarla más de lo normal, el miedo se apoderó de ella. Acto seguido, y según ha declarado la presunta víctima, el acusado “bajó sus pantalones y se echó encima de ella”. El acto apenas debió durar unos minutos, cuando ella reaccionó y le dijo: “¡Pero qué haces que somos primos!”. Él se marchó a trabajar y ella se metió al baño, para enseguida dar cuenta de lo sucedido a sus amigas y familiares, que acudieron al domicilio y la acompañaron a denunciar.

El acusado mantuvo que la relación “fue consentida en todo momento”. En la sentencia dictada por la Sección Tercera se ha desechado que durante los hechos existiera violencia o intimidación. Aún así, los magistrados han creído la versión de la víctima, que alegó haberse quedado paralizada y en shock hasta que finalmente reaccionó. La defensa, ejercida por el abogado José Luis Calonge, ha anunciado que recurrirá la sentencia, ya que él pedía la absolución para su representado.

La acusación particular, en manos del letrado Óscar Espinosa, pedía 12 años de cárcel por el delito de agresión sexual, aunque el fallo del tribunal finalmente ha fijado en cuatro los años privativos de libertad para el acusado. La sentencia también recoge la medida de libertad vigilada después del tiempo de condena durante cinco años, una responsabilidad civil de 10.000 euros, una orden de alejamiento y prohibición de comunicación de 200 metros respecto a la víctima por cinco años y la imposibilidad de trabajar con menores de edad durante otros cinco años.