La joven de Zaragoza que fingió ser violada en una fiesta previa a una convención de Tecnocasa será denunciada por un presunto delito de denuncia falsa y otro contra la integridad moral por los que se podría enfrentar a cuatro años de cárcel. El compañero al que acusó de sumisión química para después agredirla sexualmente el pasado junio pedirá además una indemnización de 250.000 euros por “los daños morales incalculables” desde que se hizo público el caso en el mes de julio, según ha adelantado su abogado, Fernando Pamos de la Hoz.
Elena Comeras Hernández recibirá la denuncia durante las próximas semanas y la fiscalía apoya que se inicie un procedimiento judicial contra ella, según ha podido saber Aragón Digital. El denunciante fue acusado de violar a la joven después de una fiesta que tuvo lugar en una discoteca de Santander, donde un día después se celebró una convención de Tecnocasa a nivel nacional y a la que ambos acudieron por ser trabajadores de empresas franquiciadas en Zaragoza. Asimismo, recibirá una carta de denuncia el amigo de Elena, M. C., quien también habría incurrido en un presunto delito de falso testimonio al encubrir también la mentira.
Después de cinco meses de especulación, polémicas y mediatización del caso, la denuncia por agresión sexual fue archivada en favor del inicial acusado el pasado octubre por decisión de la jueza de Santander al no encontrar indicios suficientes, la versión de 10 testigos que contradijeron la versión de Elena sobre los hechos y dos informes forenses que descartaron la sumisión química que ella aseguró haber sufrido. La difusión de las imágenes de las cámaras del hotel donde ella se alojó y dijo que se había producido la posterior violación también fueron relevantes para desmentir su versión.
“UNA TORTURA A TODOS LOS NIVELES PARA EL HOMBRE FALSAMENTE ACUSADO”
“Ha sido como una tortura moral, laboral, social y psicológica para mi representado. A todos los niveles”, ha asegurado el abogado Fernando Pamos de la Hoz, quien presentará la denuncia en Zaragoza durante las próximas semanas. Elena C. H. ya ha sido condenada por un delito de amenazas contra el antiguo jefe de la empresa franquiciada de Tecnocasa de la capital aragonesa en la que trabajaba. La joven fue despedida al contar la mentira de la sumisión química y violación, por lo que denunció a su jefe por despido improcedente antes de amenazarle en repetidas ocasiones.
La decisión de la jueza, María del Prado García, fue dictada el pasado 29 de octubre, y en la sentencia también se incluye una declaración a la denunciante, Elena C. H. y a un amigo suyo, M. G., por un presunto delito de falso testimonio y contra la Administración Pública. Ambos realizaron pintadas en la fachada de la oficina donde él trabajaba acusándole de violador. “¿En cuánto se valora el intento de muerte civil de un ciudadano?”, ha insistido el letrado Fernando Pamos a este medio, que exige una indemnización de 250.000 euros tanto a Elena C. H. como a M. G.
“Ha habido una continuación de la falsedad en todas las declaraciones que ambos realizaron en Zaragoza, tanto en los juzgados como ante la Policía Nacional”, ha continuado el letrado del denunciante. Considera que el prestigio personal y honor del inicial acusado ha sido dañado gravemente en todos los ámbitos de su vida y esa sería la principal razón por la que pide dos años de prisión por un delito de denuncia falsa y otros dos años por otro contra la integridad moral. Elena C.H. pasó a ser defendida por los abogados Carmen Sánchez Herrero y Luis Ángel Marcén a finales del mes de septiembre.




