La temporada pasada avisa al Real Zaragoza

La reacción del Real Zaragoza se hace necesaria para no sufrir. Foto: Pilar Álvarez
Urge reaccionar en el Real Zaragoza, que se ve con dos puntos menos que hace un año y a la misma distancia de la zona de descenso.

Reacción o peligro en un Real Zaragoza ubicado en completa tierra de nadie. Por ahora, salvo gesta mayúscula que a día de hoy no se contempla, el playoff es una quimera que queda a nueve puntos. Y salvo desastre sobresaliente, el descenso, a otros nueve, tampoco debe ser un problema. Pero en este asentamiento sobre la nada más absoluta, hay un aviso, el de la pasada campaña.

El motivo es muy claro: a estas alturas hace un año, el Real Zaragoza, que terminó logrando la permanencia en la jornada 41, contaba con 32 puntos. Y cuidado, porque en este momento, el cuadro que dirige Miguel Ángel Ramírez apenas suma 30. Mal asunto, malos datos, malas sensaciones y urgencia de dar un giro de 180 grados.

Para darle más empaque a la necesidad de reacción, conviene recordar que, al término de la jornada 23, el Real Zaragoza se encontraba con el mismo colchón de nueve puntos. Aviso a navegantes y a un conjunto con necesidades inmensas a dos semanas de que cierre el mercado de fichajes. No se puede repetir otro descalabro similar en la clasificación. Podría ser fatal.

Los matices impregnan la fatídica temporada pasada, pero resulta llamativo que, en la jornada 25, la brecha con el descenso se abrió hasta los once puntos. Entonces, el Real Zaragoza llegó a quedar a tan solo cuatro puntos de la zona de playoff tras imponerse 3-0 al Sporting de Gijón. Lo entrenaba precisamente Miguel Ángel Ramírez.

EL TRAMO FINAL

La temporada se salvó con un sufrimiento insospechado. La llamada a Víctor Fernández sirvió para evitar la caída, pero no sin temores. Sergi Enrich, en la jornada 40, anotó un gol en el último minuto para evitar la derrota ante el Racing de Ferrol que hubiese supuesto irse a la 41 con 46 puntos. Se llegó con 47, tres más que el Amorebieta, con 44.

Una victoria sorprendente ante el Racing de Santander elevó la renta a 50 para confirmar la permanencia entonces. Y el Real Zaragoza de Víctor Fernández, con el miedo metido en el cuerpo, se salvó.

LA ACTUALIDAD

El Real Zaragoza queda avisado. Toca empezar a ganar para no volver a verse inmerso en un problema tan grave que fácilmente pudo culminar con el descenso a Primera RFEF. La Romareda no está para otras historias ni para soportar ver al equipo salvando los muebles por la mínima. Ni que decir tiene para acudir a ver fútbol no profesional en su casa.

Llega el momento de apretar los dientes y volver a ganar. No hay otra forma de ver las cosas: hay que vencer al Málaga de forma inmediata y alejarse de una espiral dramática. Ahí está el cercano aviso que llegó hace un año: reacción o problemas.