Racing de Santander 0-2 Real Zaragoza

Azón, Enrich y Badía valen la permanencia del Real Zaragoza (0-2)

Tuvo que ser en la jornada 41, pero el Real Zaragoza logró la permanencia venciendo 0-2 al Racing de Santander en El Sardinero. 
Edgar Badía fue clave para ganar al Racing de Santander. Foto: LaLiga
photo_camera Edgar Badía fue clave para ganar al Racing de Santander. Foto: LaLiga

Muy tarde, pero el Real Zaragoza ató la permanencia con un inteligente duelo ante el Racing de Santander. No hay nada que celebrar – se equivoca gravísimamente quien lo piense – pero, al menos, el zaragocismo se permite volver a respirar. Porque llegar a la jornada 42 con el agua al cuello no había quien lo aguantase. Así que los maños se pusieron en las manos de Badía, en las botas de Azón y en las de Enrich para ganar 0-2 y confirmar que, al menos, habrá equipo en Segunda.

Esos tres fueron factores clave. Badía salvó la primera del Racing tras un destrozo por banda izquierda. Y en la siguiente jugada llegó el gol de Azón. La labor del meta fue clave para desbaratar a Peque, a Arana, a Vicente y a todo un Racing de Santander que, por momentos, se merendó al Real Zaragoza.

Sin embargo, esta vez los blanquillos jugaron con inteligencia. Si por fútbol no da, porque no da, hay que utilizar la cabeza. También fue clave la labor del banquillo, con un Víctor Fernández que dio entrada a Enrich y a Gámez en los últimos minutos, cuando el Racing de Santander se volcaba arriba. Y ellos dos se fabricaron el gol, con pase del lateral y sentencia en el 90 del ariete. Un triunfo que valió la permanencia.

Al comienzo de la historia, cuando el corazón en la capital aragonesa palpitaba excesivamente rápido, el Real Zaragoza afrontaba la final sin Cristian, con Edgar Badía en portería. Línea de cuatro para Mouriño, Francés, Jair y Lecoeuche. La sala de máquinas, para Jaume Grau y Toni Moya, con Liso por la derecha, Maikel Mesa de mediapunta y Mollejo por la izquierda. Arriba, Iván Azón. Por parte del Racing de Santander, Peque o Arana se podían calificar como los más peligrosos.

Fue entonces cuando Édgar Badía, héroe de toda la primera mitad, salvó al Real Zaragoza. Ahí estuvo el origen de la victoria, y a continuación, entre Toni Moya e Iván Azón, supieron sacar petróleo. Efectividad máxima del cuadro aragonés, que recuperaba el balón en zona alta y Toni Moya filtraba un pase perfecto para que el 9 hiciese el 0-1 a los tres minutos.

Alegría, pero también concentración en los maños, que pasó a defenderse con uñas y dientes y a confiar en su meta. La figura clave artífice de que el Real Zaragoza se fuese venciendo al descanso en un choque de máxima intensidad. La tuvo Arana, la tuvo Peque, la tuvo Vicente, pero los de Víctor Fernández eran un hueso durísimo de roer.

Hasta vio cómo anotaba el cuadro cántabro en el 41 por medio de Andrés. Sin embargo, Arana había cometido falta al chocar con Francés. Tuvo que ser el VAR quien avisó al colegiado, incapaz de verlo en directo. Respiraba el Real Zaragoza, que se veía superado en todo, menos en lo más importante. Porque en el electrónico, los blanquillos imponían su ley.

SEGUNDA PARTE DE SENTENCIA

Se apaciguaron los ánimos en el segundo asalto, y ahí sí, el Real Zaragoza supo jugar mejor sus cartas. Por mucho que tuviese a favor el crono, la presión era máxima, no se podía llegar a la última jornada con algo en juego que no fuese la dignidad. A su vez, el Racing de Santander iba a lo suyo, amainando las pulsaciones, pero consciente de que tenía que sumar.

Así que el conjunto blanquillo se cerró atrás y buscó la contra. Como los locales superaban en calidad a los maños, estos debían jugar con inteligencia. Y ahí sí, el Real Zaragoza lo fue mucho más. Supo conseguir perfectamente que Arana no tuviese su día, igual que Peque. A pesar de que llegaron, porque lo hicieron, fallaban en el último pase.

Los acercamientos llegaron por parte de Liso, que no llegó a culminar; y por Maikel, que tampoco fue su día. Lo importante es que no fuese el de los cántabros, capaces de llegar, pero no de meter. Y ahí aparecieron Enrich y Gámez. El lateral puso un centro al que llegó el delantero para hacer el 0-2 y confirmar que el Real Zaragoza seguirá siendo equipo de Segunda.

Sin duda, duele el objetivo. Es triste, es lamentable, es fruto de una gestión que deja mucho que desear. Pero eso no quita para que el Real Zaragoza respire aliviado. Por segundo año consecutivo habrá, al menos, cuatro equipos más malos.

FICHA TÉCNICA

Racing de Santander: Jokin Ezkieta; D. Fernández (Lago Junior, min 78’), Manu H., Rubén Alves, Saúl; Aldasoro, Morante (Grenier, min 78’); Andrés (Sangalli, min 78’), Peque, Vicente (Mboula, min 65’); Arana.

Real Zaragoza: Edgar Badía; Mouriño, Francés, Jair, Lecoeuche; Toni Moya, Jaume Grau; Liso (Valera, min 66’), Maikel Mesa (Enrich, min 72’), Mollejo (Fran Gámez, min 72’); Iván Azón (Cuenca, min 87’).

Árbitro: Galech Azpeteguía. Amonestó a Saúl (min 12’), Toni Moya (min 21’), Jair (min 29’), Morante (min 38’), Jaume Grau (min 39’), Peque (min 49’), Mollejo (min 65’), Dani Fernández (min 71’), Valera (min 77’).

Goles: 0-1, Iván Azón (min 3’); 0-2, Sergi Enrich (min 89’).