Puede decirse que hay poco debate acerca de dónde tiene que jugar Maikel Mesa, pero ha sido él mismo quien ha dejado claro dónde va a ser diferencial para el equipo. Porque jugando por dentro siempre va a estar “más cerca” de dar su “mejor versión” en el Real Zaragoza, como él mismo ha reconocido. Prueba de ello es que fue decisivo ante el Real Sporting volviendo a ver portería y siendo dominador del juego. Con él en su posición natural, el equipo gana más que cuando juega en banda.
Sobre esto ha sido cuestionado en rueda de prensa, ofreciendo una respuesta clara a la vez que diplomática. De hecho, ha apelado al clasiquísimo “lo que me gusta es jugar” antes de otra respuesta de cortesía como “si el míster cree que por un sitio o por otro es porque ve algo que puede ayudar”. Ahora bien, ha reconocido lo evidente. “Por mis características, por dentro, como la semana pasada, puedo hacerlo mejor, pero me intento adaptar a lo que pide el míster. Quiero ayudar donde sea. Si es en esa posición donde el último fin de semana seguro que estaré mas cerca de mi mejor versión”, ha asegurado.
Dónde está esa mejor versión es algo que se pregunta también el zaragocismo, y Maikel considera que el equipo “va de la mano”. “Cuanto mejor está el equipo, mejor están los futbolistas”, ha sostenido antes de señalar que en Gijón “se hizo un buen partido” y eso “ayuda al mejor rendimiento”. Y entonces, el mediapunta del Real Zaragoza ha insistido en la zona del campo donde cree que debe jugar. “Si es en la posición del campo donde mejor me siento, saca más virtudes mías”, ha explicado. A sus 32 años, el futbolista sigue “aprendiendo y creciendo” y tiene ese hambre “de ser mejor futbolista que ayer”.
EL PARTIDO EN GIJÓN
El Real Zaragoza mejoró considerablemente en tierras asturianas, influido también por un “acertado” cambio de sistema. A pesar de que no se reflejó en el marcador, los maños fueron “dominadores del centro del campo”, se dio “ese cambio” necesario y los jugadores se sintieron “muy a gusto”. El punto dejó “mal sabor de boca” por recibir el empate en el 97, pero dan más importancia al hecho de sumarlo ante un equipo que había ganado todo en casa. “Por sensaciones hemos vuelto a recuperar ese espíritu y ambición de equipo top de la categoría. Hemos dado un paso adelante”, ha valorado el mediapunta.
Ese mal sabor maquillado dejó un nombre propio: Gaetan Poussin. El arquero erró gravemente y evitó la victoria, pero ahí ha estado Maikel Mesa para defender a su compañero. Forma parte de un vestuario que es “una familia”, donde “hay momentos malos”. El fútbol es “es acierto y error” y vivió la segunda, algo que considera “cruel” porque “había hecho un partido muy bueno”. “Poussin nos ha dado mucho, se ha adaptado al idioma, al vestuario; nos queda animarlo en un momento difícil”. Tiene tiempo para “olvidar esa piedra en el zapato y tirar para adelante en familia”.
Mesa volvió a ver puerta precisamente ese día, algo de lo que tenía ganas tras haber anotado en la primera jornada. Le anularon uno ante el Valladolid y hasta ahí, por lo que fue “una liberación”, aunque más por el equipo. Por eso no tiene presión para anotar en demasía porque no es su trabajo, nadie le va a exigir goles y ve una buena opción hacer jugar para que los meta otro.
SIN NERVIOS
“No hay preocupación” en el Real Zaragoza a pesar de esos escasos cinco puntos sumados de los últimos 18 en juego. “Los que conocemos la categoría sabemos de la dificultad de lo que habíamos conseguido con cinco partidos seguidos ganados. Lo normal es que cueste sacar puntos”, ha valorado el futbolista. Con la idea de sumar de tres siempre, ve bien al equipo, “donde quiere estar”, y la pelea es por “los puestos altos”. Hay que mantenerse con regularidad porque a estas alturas “ni se sube ni se desciende”.
Tras haber dado “un paso adelante juego y sensaciones” y haber recuperado esa esencia de “equipo peligroso”, toca ganar al Eibar. Es en casa, después de un desplazamiento casi masivo con cerca de 700 zaragocistas, algo que fue “impresionante”. El partido será “precioso” entre dos candidatos al ascenso y la victoria tiene que ser blanquilla. “Queremos ganar. Se lo merece la afición y nos lo merecemos nosotros”, ha afirmado. Tan difícil como ideal y necesario: el Real Zaragoza quiere volver a vencer.