Lambán renuncia al cargo de senador autonómico y cierra su carrera política
El ya exsecretario general del PSOE Aragón, Javier Lambán, ha renunciado este miércoles al cargo de senador por designación autonómica de las Cortes de Aragón que obtuvo en septiembre de 2023. Así lo ha confirmado a través de sus redes sociales el que fuera presidente de la Comunidad durante las dos pasadas legislaturas (2015-2023). La decisión llega pocos días después del nombramiento de la ministra de Educación, Pilar Alegría, como la nueva líder regional de los socialistas. Según el propio Lambán, este paso cierra una amplísima carrera política institucional que lo ha llevado también por la Diputación de Zaragoza y el Ayuntamiento de Ejea de los Caballeros, su localidad natal.
“Conste mi gratitud al PSOE Aragón, que me propuso; a las Cortes, que me nombraron, y al grupo socialista en el Senado, por el trato respetuoso que me ha dispensado. Pongo fin así a mi vida política institucional, que empezó en 1983 en Ejea, guiado siempre por la vocación de ser útil a mi pueblo, a Aragón y a España. Desde otros ámbitos, seguiré haciéndolo”, ha publicado en su perfil de X (antes Twitter).
Lambán puso rumbo a la Cámara Alta, la que ha sido su última experiencia en la primera línea, pocos meses después de su derrota en las últimas elecciones autonómicas y municipales frente a Jorge Azcón. Mantuvo desde entonces, y hasta el desembarco de Pilar Alegría, la Secretaría General de la calle Conde Aranda, cumpliendo con su compromiso de agotar el mandato y completar de ese modo casi trece años de liderazgo orgánico, siendo en los últimos tiempos uno de los principales contrapesos a Pedro Sánchez enarbolando el rechazo a pactar con el independentismo catalán, a la Ley de Amnistía o contra la todavía candente propuesta de financiación singular para la región vecina.
Con todo, y pese a sus reconocidas discrepancias con la que ha terminado siendo su sucesora, el expresidente aragonés apenas intervino en el proceso interno finalizado el lunes. Ese “desenganche” de la vida interna del partido condicionó también su ausencia en el último Congreso Federal, celebrado en Sevilla. Días antes, en su última intervención hasta la fecha, recalcó que urgía cerrar la herida interna con los socialistas oscenses y la dirección nacional, la tan ansiada “unidad” que esgrimieron en las últimas semanas tanto Alegría como uno de sus pupilos, Darío Villagrasa.
“A quienes vengan detrás, mi obligación es facilitarles las cosas para que superen el legado que yo heredé”, manifestó, parafraseando a Manuel Azaña y subrayando que los suyos tienen “mimbres” para recuperar el Gobierno de Aragón en 2027, la tarea que recaerá si nada se tuerce en la portavoz del Ejecutivo Central.
La salida de Lambán del Senado, si bien era una posibilidad que se barruntaba en los últimos días, obliga ahora al PSOE a formular una nueva propuesta para ocupar su hueco el resto de la legislatura. Deberá votarse en las Cortes una vez se reanude el periodo de sesiones, a partir de mediados de febrero.
LAMBÁN NO VOTÓ LA LEY DE AMNISTÍA
El paso del expresidente aragonés por Madrid dejó en mayo del año pasado uno de los episodios más llamativos de su carrera. Lambán se ausentó de la votación de la Ley de Amnistía y acabó expedientado. Nadie más lo hizo. “Incurriría en una insoportable deslealtad conmigo mismo, porque entraría en una contradicción flagrante con mis convicciones éticas y políticas y porque estoy convencido que no le prestaría ningún servicio ni a mi país ni a mi partido”, argumentó.
Felipe González fue una de las voces que lo respaldó, coincidiendo con la presentación de su libro “Una emoción política” en Madrid (la obra, por cierto, a través de la cual ha dejado un reguero de titulares en los últimos meses). “Si lo sancionan por eso, me sancionan a mí. Mostrar mi solidaridad con Lambán. Estoy de acuerdo de forma y fondo con lo que ha hecho. Me parece que es un ejemplo de lealtad al proyecto que representa el PSOE ”, expresó González.