EL EXPRESIDENTE DEJA LA POLÍTICA

Los casi 40 años de Javier Lambán como político

Lambán, durante una visita del presidente Sánchez a Aragón. Foto: Archivo Aragón Digital
La trayectoria del expresidente de Aragón, que ha finalizado como senador, arrancó en Ejea en 1983

No ha utilizado la palabra retirada y avisa de que seguirá pendiente de la política “desde otros ámbitos”, pero de una forma u otra Javier Lambán pone punto y final a casi 40 años de trayectoria en las instituciones. Su salida de la primera línea culmina también una despedida que ha durado un año y medio, desde su derrota en las últimas elecciones autonómicas frente al PP de Jorge Azcón en mayo de 2023, momento en el que anunció su paso al lado tanto orgánico, al no concurrir a la reelección al frente del PSOE Aragón que ha acabado encumbrando a Pilar Alegría, como en la arena autonómica, poniendo rumbo meses después al Senado por designación autonómica de las Cortes.

El expresidente aragonés dio sus primeros pasos como concejal en el Ayuntamiento de Ejea de los Caballeros, su localidad natal, en 1983. Con el PAR en el Gobierno municipal durante la siguiente legislatura, pasó a ser el portavoz de la oposición y en 1991 dio el salto simultáneo a la Diputación de Zaragoza. Con los años, Lambán acabaría dirigiendo tanto el consistorio (2007-2014) como la DPZ (1991 a 2011) y cedería el testigo a Teresa Ladrero y Juan Antonio Sánchez Quero, respectivamente, quienes han terminado siendo dos de sus más estrechos colaboradores.

En 2014 se erigió candidato a la Presidencia de Aragón, que lograría un año más tarde. La popular Luisa Fernanda Rudi fue la más votada y obtuvo 21 escaños, tres más que Lambán pero muy por debajo de la mayoría absoluta de la izquierda: 18 PSOE, catorce Podemos, dos de CHA (con los que gobernaría esos cuatro años) y el restante de Izquierda Unida.

Las elecciones de 2019 dejaron un arco parlamentario mucho más fragmentado y los socialistas, en crecimiento, terminarían liderando el único Ejecutivo cuatripartito de la historia democrática de Aragón. Lambán gobernaría su última legislatura con Chunta, Podemos y el PAR, unos años marcados en buena medida por la pandemia, las protestas sanitarias y una recta final de choques internos en la coalición a cuenta de las renovables, el proyecto de unión de estaciones de esquí en el Pirineo o iniciativas que no llegaron a materializarse, caso de la controvertida candidatura olímpica invernal junto a Cataluña.

Lambán y Jorge Azcón en la investidura del presidente popular. Foto: Archivo

AMAZON, BONAREA O LOS BIENES DE SIJENA

El cambio energético de la Comunidad, con el ejemplo paradigmático del entorno de la Central Térmica de Andorra; los tres primeros centros de datos de Amazon Web Services o la llegada de empresas (Inditex, Bonarea, Faes Farma y otras que no llegó a presentar y en las que ha defendido la impronta de su Gobierno, como Microsoft) marcaron esos ocho años en conjunto, donde también tuvo un protagonismo destacado la logística, tanto por parte de los socialistas como de sus distintos socios. Durante su mandato, a las puertas de conseguir una tercera legislatura que solo atesora Marcelino Iglesias, el Tribunal Supremo resolvió el litigio de los Bienes de Sijena, si bien Lambán no pudo cumplir su deseo de reabrir la zona museística del Monasterio antes de las elecciones. Podría ser este año.

Los problemas con la vivienda, las presuntas irregularidades en el despliegue de las renovables y una campaña electoral con más tintes nacionales que autonómicos fueron la particular tormenta perfecta que se llevó por delante al bloque de la investidura. Con el previsible pacto entre PP y Vox a la vista, el entonces líder de los socialistas aragoneses entendió en la noche del 28 de mayo de 2023 que era el momento de dar un paso al lado.

CASI TRECE AÑOS COMO BARÓN SOCIALISTA

Lambán asumió la Secretaría General del PSOE Aragón en marzo de 2012 junto a la Portavocía de las Cortes. Llevaba liderando el partido en la provincia de Zaragoza desde 2001. En 2017 derrotó en primarias (las últimas hasta la fecha) a Carmen Dueso, alineada con la dirección nacional, y apoyó a Susana Díaz en el proceso federal frente a Pedro Sánchez. El descalabro de la andaluza dejó al sector del barón aragonés “en minoría” en clave nacional, algo que se ha encargado de recordar y acatar siempre que ha expresado sus discrepancias con Ferraz. Por ejemplo, a raíz de los pactos con los partidos independentistas, la Ley de Amnistía o la financiación singular para Cataluña.

En esta ambivalencia se rompió la relación política con Pilar Alegría, quien ha terminado siendo su sucesora. El ejeano la hizo consejera de Innovación, Investigación e Universidades en 2015. Cuatro años más tarde, las listas al Ayuntamiento de Zaragoza y el pulso de Alegría como candidata y dirección nacional a Lambán evidenciaron una fractura que ha permanecido con el tiempo. Con Sánchez Quero en Zaragoza y su mano derecha durante buena parte de sus años en la Presidencia, Mayte Pérez, en Teruel, Fernando Sabés y el PSOE Alto Aragón provocaron el último incendio de su mandato orgánico al pedir que se acelerasen los tiempos de su marcha.

 

La enfermedad ha marcado la recta final de la carrera de Lambán. El 15 de febrero de 2021, el entonces presidente de Aragón anunció que padecía cáncer de colon, algo que no le impidió agotar la legislatura y dirigir la respuesta de la DGA frente a la pandemia.

“Me veo en disposición de seguir con mis funciones, incluso en una etapa tan complicada como esta o quizá precisamente por eso, por mantener mi compromiso con los aragoneses ante cualquier dificultad o circunstancia adversa”, aseguró. Dos años más tarde sería diagnosticado con otro en el hígado. Desde 2010 sufre esclerosis múltiple, según reveló en “Una emoción política”, su libro de memorias publicado el año pasado, si bien ha podido atajar esta patología.