Liberado un autillo que no sabía volar en el Parque Miguel Servet de Huesca

Los autillos están acostumbrados a la presencia humana en los parques de Huesca y no se inmutan ni durante las fiestas de San Lorenzo
photo_camera Los autillos están acostumbrados a la presencia humana en los parques de Huesca y no se inmutan ni durante las fiestas de San Lorenzo

Este viernes, 30 de junio, se liberó a un ave de la especie autillo en la zona de las “Pajaritas” del Parque Miguel Servet de Huesca. Los técnicos del Ayuntamiento de la localidad encontraron a esta pequeña rapaz, que estaba en el suelo porque se había caído del nido y no sabía volar.

El Grupo Ornitológico Oscense (GOO) valoró la situación y explicó que, en estas situaciones, lo mejor es dejarlo en el suelo, ya que no le suele pasar nada y lo más probable es que acudan sus padres a cuidarlo. Sin embargo, en este caso no resultaba conveniente por tratarse de una zona muy transitada, incluso a primera hora de la noche, cuando los autillos están más activos.

Por estas razones, se decidió cuidar al autillo y alimentarlo los días que le faltaban para crecer. Llegado este momento, se liberó en el mismo lugar donde se encontró.

Los autillos están perfectamente acostumbrados a la presencia humana en los parques de Huesca y no se inmutan ni durante las ruidosas fiestas de San Lorenzo. Viven en lo alto de los árboles y siguen con sus labores de captura de grandes insectos para sus polluelos aunque haya gente. Muy pocas personas se dan cuenta de la presencia de esta pequeña ave.

Con sus 19-20 centímetros, el autillo es la más pequeña de las rapaces nocturnas españolas. Vive en arbolados y linderos de bosques, siendo más común en parques y jardines. Sus colores grisáceos le hacen casi invisible entre las ramas donde se esconde. No obstante, es muy fácil localizarlo cuando emite su canto a partir de finales de marzo.

El autillo nidifica en el sur de Europa y en España hay unas 30.000 parejas, una tercera parte de la población europea. Es, sin duda, la rapaz nocturna más abundante de la provincia, con varios miles de parejas. Ocupa un hábitat de zonas abiertas (para poder cazar) y de árboles (para poder descansar y nidificar) en todo el Valle del Ebro y zonas bajas del Pirineo.