La nieve artificial salva la temporada de esquí en Aragón con 300.000 visitantes menos

Las estaciones no pudieron abrir en el puente de diciembre pero la temporada se prolongó hasta abril
Esta temporada Aragón ha recibido 1,2 millones de esquiadores
photo_camera Esta temporada Aragón ha recibido 1,2 millones de esquiadores

Balance “satisfactorio” de la temporada de esquí en Aragón pese a recibir a 1,2 millones de visitantes a las estaciones del Pirineo y en Teruel, hasta 300.000 menos que en el invierno de 2022/2023. La nieve producida de forma artificial ha permitido salvar un año en el que las condiciones meteorológicas impidieron abrir en el puente de diciembre, fecha de apertura habitual, pero que se pudo prolongar hasta la primera quincena de abril.

Así lo ha valorado este jueves el director general de Turismo, Jorge Moncada, en su comparecencia en las Cortes, donde ha reconocido que la innivación es “fundamental” para la “subsistencia” de un motor económico para el Pirineo. No en vano, el esquí ha congregado esta temporada a 1.100 trabajadores de forma directa, de los que un 80% son fijos, y 11.00 indirectos, valorando desde el Ejecutivo el “gran sentido de responsabilidad” de Aramón y los sindicatos al abordar medidas de flexibilidad durante las semanas donde no se podía abrir.

Con ello, Moncada ha enumerado las ventajas de la producción de nieve artificial, que permite “dar continuidad y estabilidad a los días de esquí”. “Es nuestra red de seguridad y ha permitido tener abiertas las estaciones toda la temporada, mantener empleo directo e indirecto y la actividad económica del entorno. Producimos nieve sin añadir ningún aditivo, con energía 100% verde y agua que retorna a la tierra. Le damos un ciclo adicional al agua, como un pantano en la montaña”, ha expuesto.

CAÍDA DE LOS ESQUIADORES

En concreto, las estaciones de Aramón en el Pirineo y Teruel fueron el destino elegido por 800.000 esquiadores, “uno de los favoritos a nivel nacional durante toda la temporada”, produciendo nieve artificial gracias a las inversiones llevadas a cabo en años previos, hasta las grandes nevadas de febrero y marzo. “Los beneficios que se están obteniendo de Aramón se reinvierten para infraestructuras. Las estaciones han apostado por mejorar la eficiencia y sostenibilidad de los procesos de producción de nieve, lo que ha jugado un papel clave en esta temporada”, ha explicado.

En este sentido, reconoce Moncada que estas inversiones han sido “especialmente significativas” para las estaciones de Teruel, de Javalambre y Valdelinares, que han ofrecido 110 días de esquí desde el puente de la Constitución “a pesar de la localización geográfica y el tiempo no ha sido el propicio”.

Mientras, Astún ha acogido a 267.000 esquiadores y Candanchú, otros 133.000 visitantes, lo que hace un total de 1,2 millones de personas en las estaciones aragonesas, quedando lejos del récord que se registró hace dos años, en la temporada 2021/2022, con 1,7 millones.

DIVERSIFICACIÓN Y DIGITALIZACIÓN

Ante las dificultades, cada vez mayores, de contar con suficiente nieve de forma natural, las estaciones están apostando por un modelo de negocio que “conjuga deporte, ocio y diversión”, lo que, según Moncada, ha permitido incrementar un 20% el gasto medio de los esquiadores. “Es esta propuesta diferencial lo que refuerza el atractivo de los destinos del grupo, independientemente de las condiciones meteorológicas. El ocio está ayudando, en un porcentaje muy alto, a la supervivencia de la estación”, ha explicado el director general de Turismo.

Además, desde Aramón ponen en valor las inversiones realizadas en la digitalización de las estaciones para implementar acciones de IoT (Internet de las cosas), para buscar un mayor control de distintos variables, optimización de recursos y “convertirlas en estaciones inteligentes”. “Continuaremos incorporando nuevas tecnologías para mejorar las instalaciones y su gestión y servicios”, ha avanzado.

CHA ADVIERTE DE LA NECESIDAD DE BUSCAR SOLUCIONES A FUTURO

Moncada ha comparecido en las Cortes a petición de Chunta Aragonesista, que ha puesto sobre la mesa la necesidad de buscar soluciones de cara a un futuro que, advierte su portavoz, Joaquín Palacín, “no pasa por unir estaciones”. “Las precipitaciones van disminuyendo. Se está haciendo en otros territorios y en Europa. El esquí es importante en la economía de muchas regiones de Europa, pero la falta de nieve perturba las estaciones, aumentando drásticamente el numero de días donde no se puede esquiar”, ha subrayado.

Asimismo, ha avisado del aumento de la demanda eléctrica y de agua que requiere el uso de nieve artificial, así como la emisión de gases de efecto invernadero. “Tendremos que valorar si las inversiones de innivación van a ser un gasto perdido en próximos años. Tendremos que preparar las estaciones para que se puedan realizar más días al año con otros deportes, como la bicicleta, esquí de fondo…”, ha señalado.