El debate ya está aquí. El frente común del Gobierno de Aragón y las organizaciones agrarias contra la nueva propuesta de financiación de la PAC puso de manifiesto esta semana lo que se juega la Comunidad en Bruselas de cara al periodo 2028-2034. Será entonces cuando entre en vigor el nuevo marco plurianual, con el que el territorio aragonés aspira a desatascar proyectos históricos o mantener “pilares”, caso de la Política Agraria Común, que en el Ejecutivo de Jorge Azcón se ven como el mejor remedio contra los problemas de despoblación.
El paso adelante de las principales plataformas en representación del campo y la DGA deja a las claras la otra cara de la moneda de lo que puede ser el periodo 2028-2034, que de entrada sí parece favorecer la reapertura de la línea internacional del Canfranc o el desarrollo de proyectos relacionados con los centros de datos y las energías renovables, entre otros ejemplos. De hecho, el trayecto Zaragoza-Pau ya ha sido incluido en la primera propuesta para continuar formando parte de la red general, junto a otros cinco proyectos en el territorio español, aunque a estas alturas nada es definitivo.
En las fechas clave del calendario que marcará los próximos años, se han cumplido los tres primeros hitos, como son la presentación del primer tramo de la propuesta plurianual, el debate político inaugural y, esta semana, la presentación del segundo tramo. Dichas cuestiones llegarán al Parlamento Europeo este otoño.
Entra en juego asimismo la Presidencia rotatoria de la Unión Europea. El turno de Dinamarca finalizará en diciembre y el testigo pasará a Chipre. El cronograma de la Comisión Europea fija nuevas negociaciones durante el primer cuatrimestre del año que viene, más debates y conversaciones entre las instituciones comunitarias de marzo a junio y, ya con Irlanda al frente, la publicación del marco de negociación, previsto para finales de 2026.
El proceso continuará con Lituania y Grecia y se prevé traer una conclusión para el marco plurianual al cierre de 2027. El Parlamento Europeo dará su visto bueno en diciembre de dentro de dos años, para la entrada en vigor el 1 de enero de 2028.
LA INFLUENCIA DEL CONFLICTO EN UCRANIA
El marco financiero 2028-2034 viene condicionado por el rearme, que en Europa tiene una piedra de toque con la invasión rusa de Ucrania, un conflicto en marcha desde hace más de tres años. Un informe de la Delegación del Gobierno de Aragón ante la Unión Europea incide en esta cuestión como la causa de que los fondos se “reorienten” hacia la defensa, la “autonomía estratégica” o la digitalización “en detrimento de políticas tradicionales como la PAC y la cohesión”.
En este sentido, como recordó también esta semana el consejero de Agricultura, Javier Rincón, el principal problema para el sector llega con la eliminación del fondo específico, que ahora se englobará en una partida mayor gestionada por los gobiernos de cada país mediante planes nacionales. Según el informe, este rediseño puede implicar una menor inversión “en términos reales”.
De los cuatro pilares que conformarán el nuevo marco plurianual, algo más de un billón irá a parar al bloque de “cohesión, agricultura y seguridad territorial (ahí se enmarca la PAC)”, 589.594 a “competitividad, prosperidad y seguridad”, 215.203 a “Europa Global”, donde figura la acción exterior y el apoyo a Ucrania, y la administración pública europea dispondrá de 117.817 millones. Si se aparta la inflación, el informe cifra la caída de la PAC en un 22% (de 386.000 millones a 300.000) y en torno al 6% los fondos Feder de cohesión territorial. De los cerca de 500 millones de la política agraria que recibe anualmente Aragón, la reducción podría significar 100 menos en subvenciones.
Por contra, el mecanismo CEF de Transporte (Mecanismo Conectar Europa traducido al español) aumenta en un 56%. La partida “Horizon Europe”, dedicada al i+d+i, asciende en un 42%, y el capítulo de defensa se multiplica por cinco o por seis. Con el ajuste de la inflación, el total comprometido de 2028 a 2034 pasa a más de 1,9 billones.
ESPAÑA TAMPOCO RESPALDA LA NUEVA PAC
En la nueva Política Agraria Común, los gobiernos de España y las Comunidades Autónomas han encontrado un nexo de unión, y es que no contenta a nadie por ahora. El ministro del ramo, Luis Planas, lamentó que quedase “diluida” y sin “personalidad propia” en la propuesta de la Comisión y dijo sentirse “defraudado”.
No todo son buenas noticias para Aragón hasta el momento en el capítulo de transportes. La inclusión del Canfranc en el primer borrador, aunque condicionada a la inestabilidad política en Francia, o el probable apoyo a tramos del Corredor Cantábrico-Mediterráneo choca con la ausencia de la Travesía Central del Pirineo, altamente demandada por gobiernos autonómicos de uno y otro signo.
La inversión en innovación, digitalización o ‘i+d+i’, más difusa, hoy por hoy podría facilitar que la DGA opte a “más convocatorias europeas para financiar proyectos en sectores como las renovables, la automoción sostenible, la agroindustria inteligente o la IA”. Así lo refleja el propio informe del Gobierno regional.
Las convocatorias serán de carácter competitivo, “por lo que será necesario que Aragón mantenga una participación activa y una alta calidad técnica en sus propuestas si quiere aprovechar al máximo este incremento presupuestario”, concluyen. Un escenario extrapolable al ámbito de la defensa, con el recién estrenado ‘hub’, el empleo y la política social, o determinadas obras hidráulicas.


