La garra aragonesa brinda al Barbastro el pase en Copa ante un Primera (1-0)

La garra aragonesa brinda al Barbastro el pase en Copa ante el Almería, de Primera División (1-0)
Celebración del Barbastro tras eliminar al Almería
photo_camera El Barbastro hizo historia superando al Almería, de Primera División, en Copa

Cabezonería aragonesa, garra de primera categoría, astucia y fútbol fueron los atributos de un Barbastro empeñado en hacer historia. Porque la heroicidad de tumbar a un equipo de Primera División es una proeza futbolística, y se celebró como tal. El Municipal de Deportes, vestido de gala y lleno hasta la bandera vivió por todo lo alto ese gol de Franky y, cómo no, el pitido final. 1-0 y pase de ronda. La fiesta fue por todo lo alto, y toca prepararse, porque otro equipo de la máxima categoría del fútbol español está llamado a visitar estas tierras aragonesas.

Partía el cuadro oscense con Arnau en portería y línea de cuatro donde Val y Franky se encargarían de las bandas. El eje de la zaga era para Mingotes y Ara. Javito se ubicaba en el pivote, con una segunda línea de cuatro más adelantada. Allí Israel y Rausell reforzarían la sala de máquinas con Gonpi y Bautista como interiores, mientras que arriba, De Mesa estaba llamado a perforar la meta almeriense. Por parte del Almería, Baba o Diego Mariño eran los hombres más destacados de Gaizka Garitano.

Con el pitido inicial arrancaba un duelo marcado por la fiesta. En las calles de Barbastro, desde primera hora de la mañana, había más nervios que ilusión. Porque medirse ante un Primera era algo histórico, un día que marca para la localidad. Quizá para mucho tiempo. Y para ello, el Municipal de Deportes se había puesto sus mejores galas en un día memorable. Prueba de ello fue el primer remate de cabeza en el minuto 2 con un “uy” que puso a prueba las voces si había que celebrar un gol.

A todo esto, minuto 15 sin movimiento en el marcador. El Almería comenzaba a sacar sus señas de Primera División, pero no le estaban sirviendo para perforar la meta de Arnau. Lo cierto es que, en el minuto 20, no había más que una pequeña intuición de quién podía ser el cuadro de Primera y cuál el de Segunda RFEF. Cada falta, cada disputa, cada detalle servía a la afición del Barbastro para presionar en el Municipal.

En un día tan señalado había que guardar, al menos, un momento para culminar la celebración. Y llegaría a la heroica en el minuto 28. Porque Mingotes devolvió de cabeza un centro en el área para que Franky, con la cabeza vendada y puntos en la ceja tras un choque al comienzo del partido, pusiese un testarazo para el 1-0. Cosas del fútbol, de Barbastro y de un Municipal crecido como nunca. Bufandas al aire, alegría y muchas sonrisas para darse ese primer alegrón, que no el último.

Había que aguantar. Al menos hasta el descanso. En el tramo final, el Almería tampoco se hizo con el duelo, abusando el juego por alto y de fiar todo a disparos lejanos o saques de esquina. Una forma de buscar el empate que no surtía efecto, mérito también de una zaga donde Val, Mingotes, Ara y Franky habían erigido un muro. Y de Arnau, siempre atento, perfectamente colocado y al que, hasta entonces, no le habían podido pillar nervioso. Así, descanso para poder decir, pase lo que pase, que la gente de Barbastro se iba a ir satisfecha a su casa.

SEGUNDA PARTE CON FIESTA FINAL

El Almería metía madera importante para evitar el ridículo. Leo Baptistao, Arribas y Pozo buscaban a la desesperada el empate. De hecho, el primero de ellos remató al palo ya en el minuto 46. Sin embargo, la más clara sería para los locales. Javito robaba un balón para plantarse solo en el área pequeña. Condujo, condujo hasta solo tener que empujar, pero siguió conduciendo. Y se pasó del 2-0 clarísimo la renta mínima. Empezaba a llegar con más claridad el Almería, que también dio entrada a Robertone. Pero Arnau paraba a izquierdas y a derechas, de Baptistao a Puigmal.

Triquiñuelas e incluso alguna pequeña tangana en Barbastro, que apenas tenía por delante 10 minutos de sufrimiento. El “Sí, se puede” empezaba a sonar con fuerza en el Municipal, y el partido, como en las grandes citas, se veía a menudo de pie. Las gradas, alzadas; el corazón, en puño; el 82’ y el 1-0, en el marcador. También bufandas y muchas uñas mordidas.

Se entró en el descuento. Y llegó el minuto 94. Con él, el pitido del colegiado decretando el final y haciendo estallar la fiesta más absoluta. Porque el Barbastro había hecho historia en Copa del Rey tumbando a un Primera División. El Almería quedó, salvo contados destellos, a merced de un cuadro oscense que, por mucho que milite en Segunda RFEF, tiene un garra de primera categoría.

FICHA TÉCNICA

U.D. Barbastro: Arnau; Val, Mingotes, Ara, Franky; Javito, Israel (Arnedillo, min 86), Rausell (Crespo, min 61’), Gonpi (Requés, min 91), Bautista (Sule, min 61’); De Mesa (Marc Prat, min 61’)

U.D. Almería: Mariño; Mendes (Arribas, min 45’), Kaiky, Chumi, Centelles; Puigmal, Baba, Lopy, Lázaro; Marciano (Pozo, min 45), Rachad (Leo Baptistao, min 45’)

Árbitro: García Verdura. Amonestó a Rausell (min 61’), Gonpi (min 68’), Israel (min 74’), Val (min 84’), Sule (min 90’), Javito (min 90’)

Goles: Franky, 1-0 min 28.