El Casademont desea vencer al Brindisi y dejar casi atado el pase a la segunda fase europea

El Casademont aterriza en este partido tras cosechar tres triunfos consecutivos, dos de ellos ligueros. Fotografía: FIBA.
photo_camera El Casademont aterriza en este partido tras cosechar tres triunfos consecutivos, dos de ellos ligueros. Fotografía: FIBA.

El Casademont recibe este miércoles al Brindisi italiano con la intención de sumar su tercera victoria en la FIBA Europe Cup y dejar muy encarrilada la clasificación para la segunda fase de la competición. El encuentro se disputará a partir de las 20.00 horas en el Príncipe Felipe y vencer significaría continuar con el liderato del grupo F y seguir en la buena dinámica mostrada por los de Fisac.

Según informó este martes el técnico rojillo, Porfirio Fisac, el Casademont acudirá a este encuentro con las bajas de Bell-Haynes y Okafor, y se espera que Obi Emegano tampoco acabe figurando en el roster, pues continúa con molestias en la rodilla y está a la espera de realizarse pruebas. Los que sí que estarán serán Watt y Kravic, que asumen el papel de pívots oficiales para este choque, y Gielo, que según indicó Fisac "a lo mejor no juega de 4 (ala-pívot, su posición natural) sino en puestos más exteriores debido a las bajas".

Tras superar los dos primeros compromisos europeos a domicilio, con más resultado que juego, los pupilos de Fisac quieren continuar con su buen momento de forma. Y es que los rojillos llegan a este encuentro con tres victorias consecutivas, dos ligueras ante Joventut (113-83) y Bilbao Basket (77-63), y otra en la FIBA Europe Cup ante el Kalev/Cramo por 72-78.

La retirada del Ironi Nez Ziona israelí supuso que el grupo F se quedara cojo, con tres equipos en lugar de cuatro. Por ello, los dos triunfos europeos ya cosechados por el Casademont adquieren una importancia vital, pues lo deja en una excelente posición antes de acabar esta primera fase en la que le quedan dos partidos, uno el de este miércoles en casa y otro ante el Kalev/Cromo, también en el Príncipe Felipe, el 21 de noviembre a partir de las 20.00 horas. De hecho, en el caso de perder este miércoles, el Brindisi estrenaría su casillero de victorias y quedaría más abierta la clasificación, dejando al Casademont en el primer puesto pero con todo más modificable.

Más allá del tema clasificatorio, el deber del Casademont debe ser ganar al Brindisi. No solamente porque sea el favorito del grupo al ostentar el primer puesto, sino porque su rival todavía no ha levantado cabeza en la Lega A italiana, con seis de seis derrotas. En la FIBA Europe Cup la línea a seguir ha sido la misma y también acumula dos de dos partidos perdidos.

EL BRINDISI, TAMBIÉN PLAGADO DE LESIONES

Además, si el Casademont tiene bajas, el Brindisi las tiene hasta en su propio primer entrenador, Dragan Sakota, extécnico del Casademont hasta 2022, quien llegó hace unos días al club italiano como nuevo coach y actualmente se encuentra enfermo. Por ello, el serbio no volverá a reencontrarse con el Príncipe Felipe, siendo Marco Esposito, su entrenador asistente, el encargado de dirigir al conjunto italiano este miércoles. Asimismo, las filas del Brindisi también llegan tocadas. Jamel Morris no ha viajado con el equipo, Jordan Bayehe, también es baja por lesión, al igual que Laquintana y Senglin. Por ello, toda la presión y responsabilidad recaerán sobre el capitán del equipo, el ala-pívot estadounidense JaJuan Jhonson, que vuelve tras su ausencia ante el Emporio Armani Milán en su último choque liguero.

Con todo esto, el Casademont tratará de dar un golpe sobre la mesa en forma de victoria y sumar este tercer triunfo que deje más que encarrilada la clasificación a la segunda fase. El Príncipe Felipe será un fortín como en estos dos últimos choques ligueros disputados en casa y así ayudará al equipo de Fisac a alzarse con este importante triunfo. Los números no han hecho más que subir. Al comienzo de temporada, alrededor de 4.000 espectadores acudían al Príncipe Felipe y actualmente, la cifra ha ascendido en 2.000, superando los 6.000 aficionados. Ganar es cosa de todos.