BARCELONA 109 – 68 CASADEMONT ZARAGOZA

El Barça se da una fiesta ante un Casademont incapaz

Los de Fisac no pueden dar la sorpresa ante un Barça mayúsculo en el Palau.
El Casademont cae en el Palau. Foto: @FCBbasket.
photo_camera El Casademont cae en el Palau. Foto: @FCBbasket.

Tres semanas después regresaba Casademont Zaragoza a la liga regular. Lo hacía contra todo un Barça Basket, un rival siempre complicado, pero al que los de Porfirio ya ganaron en el Príncipe Felipe hace unos meses. En busca de repetir esa hazaña llegaban los maños al Palau Blaugrana, donde no ganan desde hace más de una década. Avisó el técnico de que hacía falta más que un partido perfecto este domingo para poder llevarse la victoria ante el tercer clasificado, y cierto es que sin ese juego 10, con un claro desacierto en triples y ante un equipo que no sintió el cansancio de la Euroliga, las esperanzas rojillas sólo duraron diez minutos.

Con la disputa de la jornada 23 comenzaba marzo para Casademont Zaragoza, un mes que Porfirio Fisac tildó como el “más duro de la temporada”. Compromisos vitales en el porvenir de la Liga Endesa, cuatro a domicilio, a lo que hay que añadir los cuartos de final de la FIBA Europe Cup, que comienzan este miércoles para los aragoneses. No podía reservar nada para Chemnitz porque el primer choque de ese calendario era en casa de uno de esos equipos difíciles de embestir.

Casademont Zaragoza volvía a la competición con un quinteto inicial formado por Trae Bell-Haynes, Lucas Langarita, Sulejmanovic, Santi Yusta y Mitchell Watt. Ricky Rubio, en las filas locales, podía tener su redebut en ACB, pero finalmente se quedó fuera de la convocatoria de Grimau.

Salieron con ganas los dos equipos a la pintura de Barcelona. Parecía que se echaba de menos el sentimiento de jugar la liga porque la intensidad y el ritmo era máximo. El Barcelona fue el primero en mover el marcador, pero seguidamente Lucas Langarita y Watt se encargaron de poner el 2-4 para Casademont. Tras un intercambio de canastas entre Watt y Joel Parra, llegó un 2+1 de Yusta que daba ventaja a los maños. Sería la única vez en el encuentro que se diera tal situación, porque a partir de ahí, el Barça, con un magnífico Willy, daría pocas opciones.

Ambas escuadras estaban enchufadas y el espectador podía disfrutar de un bonito juego ofensivo por parte de ambos, en contraposición a la dificultad defensiva, sobre todo para los visitantes. Gracias, principalmente, a las canastas de Bell-Haynes, plantaban cara los rojillos, hoy con la elástica blanca. Sin embargo, la rotación hizo que bajara el porcentaje de acierto en ataque en los últimos minutos y el cuadro dirigido por Fisac terminó yéndose cinco abajo en el primer cuarto (21-16).

Empezaba puntuando Casademont el segundo cuarto por medio de Kravic, pero la realidad es que el Barça salió mucho mejor, con intención de atar pronto el partido. Los catalanes empezaron a enchufar los lanzamientos de tres y las pérdidas perjudicaban a los maños. Un triple de Darío Brizuela ponía una renta máxima de once puntos (33-22) a los tres minutos del segundo acto. McFadden y una falta antideportiva a favor permitieron recortar esa distancia a seis, pero de ahí no bajaría. Fisac cambiaba el planteamiento defensivo, pero de ninguna forma conseguía ajustarse para evitar el peligro de local, que anotaba bajo el aro, y también desde la línea de tres, algo que no conseguían los rojillos (1/10 en la primera parte). Otro error defensivo en los últimos segundos favorecía el triple del Barça que conseguía ponerse 16 arriba al descanso. 50-34 y mucho que remar.

POCAS SORPRESAS PARA LA SEGUNDA PARTE

El Barça estaba a gusto, disfrutando y jugada a jugada animó la fiesta en el Palau. A Casademont no le entraban los triples, mientras que su rival se engordó de ellos, algunos maravillosos. Willy Hernangómez y Darío Brizuela aprovecharon para mejorar sus estadísticas personales. Pero, más allá de los triples, los blaugranas hacían lo que querían, con buenas combinaciones y penetraciones, y hasta los que suelen tener menos minutos anotaban de todas las maneras posibles. Los de Fisac tenían serios problemas y la renta se hacía cada vez mayor, y a falta de menos de dos minutos, los catalanes se iban 30 arriba (76-46). Sólo alguna canasta de Langarita y Haynes sumaba para los suyos. 79-54 era el resultado antes del último asalto.

Con el partido prácticamente sentenciado, los últimos diez minutos fueron simplemente para cumplir con el expediente, aunque lo único que querían los zaragozanos era que acabara. Siguió el espectáculo del Barça, cuya plantilla al completo sumaba, aunque sin duda el protagonista absoluto fue Willy Hernangómez que se sentó con 23 puntos, 14 rebotes y cuatro asistencias. Casademont, errático en el triple (un 9,1% de acierto) y ya fuera del encuentro, apenas sumó 14 puntos en este cuarto. El equipo local se dedicó a hacer disfrutar a sus seguidores y el compromiso concluyó con un 109-68.

Segunda derrota consecutiva en liga para los aragoneses. Sin tiempo para lamentaciones, a corregir errores y soñar con el partido del miércoles.