El Ayuntamiento de Zaragoza se encuentra en la fase final de redacción del nuevo pliego de condiciones que definirá la futura concesión del Parque de Atracciones, con el objetivo de convertir esta histórica instalación en un referente nacional. El proyecto prevé una profunda modernización del recinto ubicado en los Pinares de Venecia, con posibles ampliaciones y mejoras que le permitan competir con los grandes parques temáticos del país. El nuevo plan también contempla la protección del entorno natural en el que se sitúa el parque.
Mientras se avanza en la elaboración del pliego, el Consistorio ha licitado un contrato de revisión e inspección de las atracciones que revertirán a titularidad municipal cuando finalice la actual concesión. La adjudicación de este contrato, por un importe de 12.100 euros (IVA incluido), tiene una duración de 60 días y concluirá con la emisión de un informe técnico sobre el estado de las instalaciones. Esta medida es clave para conocer el estado de los activos que pasarán a ser gestionados directamente por el Ayuntamiento.
Entre las atracciones que quedarán bajo control municipal figuran clásicos como Las Cuerdas del Dragón, Pequetren, Mini Noria, Trenecillo, Tren de la Mina, Casa Magnética o la Cueva del Horror, además de áreas de servicios como las taquillas, aseos, vestuarios, el botiquín y las zonas de picnic. Todas estas infraestructuras serán valoradas y revisadas antes de su posible integración en el nuevo modelo de gestión del recinto.
El proceso de adjudicación del futuro parque se prevé largo y se extenderá, en principio, hasta el año 2027. La actual empresa concesionaria, la familia Morte, manifestó su intención de participar en el concurso, asegurando contar ya con un proyecto renovado.
El nuevo pliego, según avanzó el consejero de Presidencia, Ángel Lorén, incluirá la exigencia de un “elemento singular” que otorgue al parque un carácter diferenciador respecto a otros espacios similares en el país.
No obstante, el proyecto no está exento de controversia. La Plataforma Salvemos los Pinares de Venecia ha mostrado su oposición frontal a la ampliación del recinto, alegando que podría afectar negativamente a la regeneración del pinar y comprometer su conservación.


