Santiago Giménez, usuario del Parque Bruil: "El cierre es una medida equivocada, las personas sin hogar no van a desaparecer"
El Ayuntamiento de Zaragoza implantará un horario de apertura y cierre en el Parque Bruil y la noticia ha sido recibida mayoritariamente de forma negativa por los vecinos de la zona. Este entorno de la capital aragonesa viene sufriendo en los últimos meses una situación compleja dominada por la insalubridad y el sinhogarismo, lo que ha llevado al consistorio a adoptar una medida que muchos vecinos y usuarios del parque "no comparten en absoluto".
Santiago Giménez es uno de los vecinos que este domingo ha acudido al Parque Bruil a protestar contra el cierre del espacio implantado por el Ayuntamiento de Zaragoza. Un total de nueve asociaciones de la zona han convocado este domingo un encuentro que ha servido para mostrar su profundo rechazo al plan del consistorio. "El parque está en el centro del conflicto por la mala respuesta del ayuntamiento a las personas sin hogar", considera Santiago.
Este vecino del Casco Histórico pero usuario habitual del parque ha acudido a la convocatoria para protestar contra una situación que afecta a toda la ciudadanía de alrededores. "Hay una serie de ciudadanos que viven en la calle que no están siendo atendidos. Ellos se buscan la vida y la medida del ayuntamiento es cerrar el parque para que se vayan. Eso no es una solución", expresa Santiago.
Tanto él como todos los vecinos en contra del cierre nocturno del parque insisten en que el ayuntamiento "se ocupe de las personas sin hogar" ofreciéndoles "una salida habitacional". "Es una medida equivocada. Estas personas no van a desaparecer, en todo caso se irán a otro sitio. Por ello, hay que darles una salida en forma de habitación o vivienda", determina Santiago, que pide que "ellos vivan en un sitio digno y nosotros tengamos el parque abierto".
MÁS VOCES CRÍTICAS AL CIERRE DEL PARQUE BRUIL
Santiago es solo una de las voces críticas que este domingo han acudido al Parque Bruil a protestar contra su cierre. Para muchos vecinos este espacio ha sido "el parque de su infancia", y verlo ahora en una situación tan compleja "da mucha pena". "Necesitamos que se abra al público y en condiciones", sostiene otra vecina del barrio.
"Es el espacio en el que venimos con los niños a jugar y el cierre nos parece una vergüenza. No le vemos el sentido porque dicen que es por la gente que duerme aquí, pero siguen habiendo personas que pernoctan en los aledaños", indica otra vecina. Prácticamente todas las personas afectadas coinciden en que este es "un problema de vivienda" que el Ayuntamiento de Zaragoza "debe asumir".