Protestas vecinales en Zaragoza por el cierre del Parque Bruil: exigen su reapertura total
Decenas de vecinos y colectivos del entorno del Parque Bruil se han concentrado este domingo en la capital aragonesa para reclamar su reapertura y mostrar su rechazo al futuro cierre nocturno planteado por el Ayuntamiento de Zaragoza. La convocatoria, impulsada por hasta nueve asociaciones y colectivos vecinales, supone la tercera movilización en los últimos meses en defensa de este espacio verde, cerrado desde diciembre por las obras de adecuación.
Los vecinos han denunciado que el proceso se ha llevado a cabo sin una participación real del vecindario y cuestionan que la medida de limitar el acceso durante la noche responda al sentir mayoritario del barrio. "Consideramos que no ha sido un proceso nada participado por los vecinos", ha señalado Almudena García, portavoz de la Asociación Vecinal Madalena Calle Libertad, uno de los colectivos firmantes, quien ha insistido en que "la mayoría de entidades del barrio apuestan por que el parque se reabra y se reabra a las 24 horas del día".
Además, las entidades rechazan que el cierre nocturno sea una solución eficaz a los problemas que se pretenden atajar, como la presencia de personas sin hogar o los posibles episodios de incivismo. "Cerrar el parque no ha solucionado nada, las personas siguen durmiendo donde pueden mientras no haya una respuesta a la crisis habitacional", ha afirmado García, quien ha calificado la medida de "ridícula" y "sin sentido".
FALTAN SOLUCIONES ESTRUCTURALES
En este sentido, los colectivos vecinales han señalado directamente a la falta de coordinación entre administraciones como uno de los principales obstáculos. Denuncian que las distintas instituciones se reparten las competencias sin ofrecer respuestas concretas, mientras la problemática social continúa sin resolverse. "Hay un tirarse la pelota entre administraciones mientras el problema sigue ahí", ha criticado García, que ha reclamado "dotar de recursos a la ciudad y ponerlos a disposición de quienes lo necesitan".
Junto a estas críticas, también han mostrado su preocupación por el desarrollo de las obras en el parque. Aunque reconocen actuaciones como las replantaciones, alertan de la tala de árboles y de la prolongación del cierre, que consideran excesiva. "Estamos con el corazón en vilo por cómo evoluciona todo", ha apuntado la portavoz vecinal, que ha defendido "un parque abierto, bonito, vivo y disfrutado por todo el barrio".
HAY VECINOS QUE SÍ ENTIENDEN EL CIERRE NOCTURNO
No obstante, no todo el vecindario mantiene una posición unánime contra la medida. Desde el Colectivo Vecinal Parque Bruil-Aloy Salas-Tenerías, su presidente, Luis Bernad, valoraba positivamente la implantación del cierre nocturno "virtual" en el Parque Bruil, al considerar que será clave para preservar el buen estado del espacio y garantizar un uso adecuado.
Desde el colectivo recordaban además el deterioro que sufrió el parque durante meses antes de su intervención y subrayaban que esta medida ayudará a evitar que se repita esa situación, que afectó tanto al entorno como a la calidad de vida del vecindario. Asimismo, destacaban la importancia de proteger las mejoras recientes, como la plantación de árboles, la reposición del césped y las labores de salubridad.