Tras más de 100 días trabajando en el regreso de una de las salas más míticas del Casco de Zaragoza, Parros no abrirá este jueves, tal y como habían anunciado desde hace unas semanas en sus redes sociales. Precisamente ha sido allí donde han emitido un comunicado confirmando que se suspende esta apertura y que "probablemente en cuestión de horas" se vuelva a tener una "fecha definitiva para el opening".
¿El motivo? "Trámites que son totalmente necesarios para el funcionamiento como sala y que, por desgracia, no van a llegar a tiempo", explican en el comunicado. Esos trámites se refieren a visar una medición de sonido y presentar toda la documentación necesaria en la gerencia de Urbanismo. "Ya se han hecho las mediciones de sonido con nuestro equipo y todo bien. Faltan solo en dos pisos por el tema del aire acondicionado que no lo teníamos terminado. Mañana presentaremos todo lo necesario en Urbanismo", cuenta uno de los propietarios del local.
Fue el 4 de junio cuando el Ayuntamiento de Zaragoza decretó el cierre de la sala por incumplir las condiciones establecidas en su licencia de actividad. En concreto, el motivo del cierre fue debido a que su equipo de sonido superaba los límites autorizados. Así, Templerizate SL, la empresa propietaria instaló un limitador de ruido para no exceder los decibelios permitidos. Pero en estos tres meses cerrados el local se ha sometido a una reforma integral "tirándolo abajo y haciéndolo de 0", cuentan.
"Llevamos 102 días de trabajo sin descanso para poder volver a abrir Parros cuanto antes. Mientras llega la fecha definitiva de opening seguiremos trabajando para que juntos podamos vivir una nueva temporada inolvidable. Sentimos las molestias que esta situación pueda ocasionar. Gracias por vuestra paciencia y comprensión. Nos vemos en nada", expresan.
